¿Una nueva clase política a nivel subnacional? Morena en las gubernaturas (2018-2023)

El año 2018 determinó un giro en la política nacional con la victoria de Andrés Manuel López Obrador en la contienda presidencial y con mayorías legislativas en ambas Cámaras del Congreso. Sin embargo, los años siguientes dejaron claro que este cambio también tenía lugar en el ámbito subnacional: en las contiendas por las gubernaturas de ese mismo año Morena obtuvo por primera vez algunas victorias que se multiplicaron en años siguientes. Esta transformación fue más lenta al estar condicionada por un calendario electoral construido para tener renovaciones escalonadas de los gobiernos estatales. Con todo, los datos reflejan la profundidad del cambio: previo a 2018, las candidatas y los candidatos de Morena no lograron ninguna victoria estatal, pero a finales de 2023 la coalición que tiene a dicho partido como actor central controlaba 21 gubernaturas de 32 (y otros dos gobernadores pertenecen a partidos de la coalición oficialista). Este viraje no sólo ha transformado la política local, sino que tiene efectos en la dinámica nacional. Desde el inicio del sexenio los gobernadores morenistas suelen actuar en bloque, apoyando públicamente al presidente e incluso reformulando la lógica de la Conferencia Nacional de Gobernadores, que nació con el objetivo de ser un contrapoder a la figura presidencial pero que ahora funciona como grupo de presión para impulsar iniciativas del Ejecutivo.

Fuente: elaboración propia. Nota: En la cantidad de gubernaturas bajo categoría “Morena y aliados” se incluyen también a Morelos (PES) y San Luis Potosí (PVEM).

Morena a nivel subnacional: ¿una nueva clase política o más de lo mismo?

Se podría pensar de manera intuitiva que el ciclo de cambio inaugurado por la llegada de AMLO a la Presidencia permitió a grupos identificados con la izquierda, que con anterioridad tenían un papel periférico en la vida política de los estados, ganar mayor centralidad. Y que, a su vez, la llegada de Morena a las gubernaturas fue resultado de, y a la vez profundizó, una transformación en los grupos de poder a nivel estatal. ¿Es así?

Aquí analizo el perfil de quienes ocuparon las candidaturas de Morena en las contiendas para las gubernaturas en el período 2018-2023 como una forma de echar algo de luz en la cuestión. El objetivo de fondo es vislumbrar si estos datos permiten identificar si estos perfiles se parecen o no a los que esperaríamos encontrar en aquellos que identificamos como “políticos tradicionales”. Es decir, personas que ya tienen cierta edad, que tuvieron una formación educativa en carreras tradicionales, que ya tienen trayectoria en la vida política formando parte de los partidos previamente existentes, y que además cuentan con experiencia ocupando cargos públicos (fuesen o no de elección popular).

El análisis surge de la información incluida en una base de datos que recopiló información de quienes ocuparon las candidaturas a las gubernaturas por Morena (o por sus distintas coaliciones) en las elecciones entre 2018 y 2023. Durante dicho período se renovaron las gubernaturas de todas las entidades federativas, y en dos casos (Puebla y Baja California) hubo dos elecciones que adelantaron la contienda por cuestiones extraordinarias o por modificaciones en la constitución estatal. De dichas elecciones, Morena ganó 23.

Candidatos y candidatas de Morena en elecciones para gubernaturas (2018-2023)

Fuente: elaboración propia

La base de datos recopiló información relacionada con tres aspectos: 1) las características personales de quienes ocuparon las candidaturas, incluyendo género, edad, formación académica; 2) datos sobre la trayectoria partidaria previa a incorporarse a Morena; 3) información sobre los cargos públicos ocupados previamente. Para recopilar esta información se recurrió a las páginas de los Organismos Públicos Locales Electorales, a páginas oficiales de las candidatas y los candidatos, y a información de prensa.

De la base de datos se dejaron de lado candidatos que compitieron impulsados por partidos que, siendo aliados de Morena, no fueron en coalición con dicha fuerza en las elecciones. Por ejemplo, se dejaron fuera las candidaturas de Ricardo Gallardo, candidato del PVEM en coalición con el PT en las elecciones para la gubernatura de San Luis Potosí en 2021 (y actualmente gobernador aliado al gobierno de AMLO) y la de Ricardo Mejía, quien representó al PT en las elecciones de Coahuila en 2023.

Características personales

De las 34 candidaturas consignadas, trece (38%) fueron ocupadas por mujeres. Esta proporción se mantiene, aunque con una pequeña disminución, cuando se consideran las 23 candidaturas que resultaron victoriosas. De estas últimas, ocho fueron ocupadas por mujeres (34%). Esta situación sin duda contribuyó a promover un escenario inédito en la historia de México en relación con el ejercicio del poder a nivel subnacional: para finales de 2023 más de un tercio de las gubernaturas del país eran ocupadas por mujeres.

Para entender ese resultado es necesario referirse a resoluciones adoptadas en 2020 por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que establecieron la aplicación del principio de paridad de género para las gubernaturas. Esto explica que la feminización de las candidaturas recién se observe a partir de 2021. El contraste resulta claro si se considera que en las contiendas previas a esa fecha se identifica sólo a una mujer (Claudia Sheinbaum) entre un total de once candidaturas.

En relación con la edad, los datos muestran que el promedio está apenas por encima de los 57 años, ubicándose la porción más importante de las y los contendientes en el grupo entre 50 y 65 años. La candidata más joven fue una mujer, Indira Vizcaíno, quien al momento de ser electa en Colima (2021) tenía 34 años (convirtiéndose en la gobernadora más joven del país). En el otro extremo se ubica Armando Guadiana, que al momento de competir por la gubernatura de Coahuila (2023) tenía 77 años.

En cuanto a su trayectoria educativa, 70% de quienes ocuparon las candidaturas tienen formación en disciplinas tradicionales (derecho, ingeniería, medicina). Así, en catorce casos los candidatos o las candidatas estudiaron leyes, cinco tienen formación en ingeniería y otros cinco se graduaron en medicina. Respecto de quienes se encuentran en este último grupo, en la mayoría de los casos dicha formación les llevó a realizar sus carreras en el ámbito del sistema de salud de su estado.

Trayectoria partidaria

Habiendo surgido Morena como un desprendimiento del PRD, no es sorprendente que la mitad de quienes ocuparon candidaturas a las gubernaturas (17) hubiesen pertenecido a dicho partido antes de dar el salto a la organización liderada por AMLO. Lo notable es que en algunos casos esta incorporación se dio años después de que Morena se fundara y poco tiempo antes de que dichos líderes compitieran por una gubernatura como postulantes representando a Morena.

Resulta destacable que seis candidatos o candidatas registraron un pasado inmediato anterior en el PRI y dos en el PAN. En todos estos casos la incorporación a Morena se dio varios años después de la creación de dicho partido, e incluso en dos situaciones (Clara Luz Flores en Nuevo León y Mónica Rangel en San Luis Potosí) no aconteció sino hasta 2020, cuando el gobierno de López Obrador llevaba casi dos años en funciones.

En términos generales estas candidaturas de “extrapartidarios” o “morenistas tardíos” se dieron en estados en los que la izquierda tradicionalmente no tuvo una presencia electoral importante, lo que revela una aproximación pragmática de Morena en la selección de candidaturas.

Candidatos y candidatas según partido previo y resultado de la elección (2018-2023)

Fuente: elaboración propia. Nota: se excluye la candidatura de Cuauhtémoc Blanco del conteo

Por último, en sólo tres casos las candidatas no presentaron una trayectoria destacada a nivel partidario antes de incorporarse a Morena. En primer lugar, Delfina Gómez (candidata ganadora de las elecciones de 2023 en el Estado de México) hizo una larga carrera como docente y ocupó diferentes cargos en el ámbito educativo antes de ser electa como presidenta Municipal de Texcoco en 2012 impulsada por Movimiento Ciudadano y el Partido del Trabajo, aun cuando no militaba en ningún partido. Su salto a Morena se dio en 2015, cuando fue electa diputada federal. Otro caso es el de Mara Lezama (candidata ganadora de las elecciones de 2022 en Quintana Roo) quien desarrolló una larga carrera como periodista y comunicadora antes de incorporarse a Morena en 2015. Por último, Marina del Pilar Ávila (candidata ganadora de las elecciones de 2021 en Baja California) tuvo trayectoria en el ámbito académico antes de ingresar a la política en 2015 de la mano de Morena.

Trayectoria en cargos públicos1

En primer lugar, resultan mayoría los candidatos y las candidatas que ya tenían experiencia en al menos dos órdenes de gobierno. En sólo cinco de los 34 casos los postulantes habían transitado por sólo uno de dichos órdenes. Esto nos habla de personas con carreras relativamente extensas dentro de las estructuras del Estado, que en la gran mayoría de los casos iniciaron antes de incorporarse a Morena.

Otro dato relevante refiere al cargo ocupado inmediatamente antes de obtener la candidatura. Resultan mayoría quienes llegaron a la postulación de “arriba hacia abajo”, es decir, ocupando con anterioridad puestos federales (ya sea en el Ejecutivo o en el Congreso). En esta categoría entran 21 de los 34 candidatos y el cargo anterior más repetido es el de senador.

Es relevante que el siguiente grupo en importancia corresponde a quienes llegaron luego de ocupar cargos a nivel municipal (siete de 34). Esto da cuenta de que las presidencias municipales pueden servir de plataforma para consolidar una imagen pública a nivel estatal. Un caso particular es el de Layda Sansores, pues si bien ocupó un cargo a nivel municipal antes de convertirse en candidata y ganar la gubernatura de Campeche, dicho puesto fue en una alcaldía de la Ciudad de México.

De los casos en los que la experiencia previa corresponde sólo al orden estatal, un dato relevante es que dos de las candidaturas fueron ocupadas por personas que hicieron carrera previa en el Poder Judicial y ascendieron hasta integrar los tribunales superiores.

Superdelegados y superdelegadas

Otro grupo es el de quienes antes de obtener la candidatura ocuparon el cargo de delegado o delegada de Programas del Bienestar (o “superdelegados”) en el estado: fueron seis casos. Para entender la relevancia de esta trayectoria es importante considerarla respecto de su incidencia en las candidaturas definidas sólo a partir de 2021. Esto porque al momento de decidir las candidaturas para las elecciones estatales en 2018 Morena aún no controlaba el Ejecutivo federal y en 2019 recién había tomado posesión.

Candidatos y candidatas de Morena que fueron superdelegados o superdelegadas (2018-2023)

Fuente: elaboración propia

Considerando lo anterior, para el período 2021-2023 las candidaturas asignadas a “superdelegados” representaron poco más de un cuarto del total (seis de 23), lo cual deja en claro que, si bien dicho puesto no es una plataforma que asegura la candidatura, su efecto tampoco es desdeñable.

Quienes repitieron candidatura

Por último, otro grupo particular de candidatos y candidatas: aquellos que buscaron llegar a la gubernatura en más de una ocasión. La tabla 5 identifica a dichos casos, que llegan a un total de doce. Es posible identificar dos subgrupos definidos. En primer lugar, uno compuesto por quienes compitieron representando a Morena en las primeras contiendas en las que el partido presentó candidatos propios, con anterioridad a las elecciones presidenciales de 2018, y en dicho momento no ganaron. Por el otro, uno más reducido de candidatos y candidatas que previamente buscaron la gubernatura representando al PRD.

Candidatos y candidatas de Morena con más de un intento por llegar a la gubernatura (2018-2023)

 Fuente: elaboración propia

De la información presentada es posible hacer algunas observaciones. La primera es que la marca Morena adquirió una mayor fortaleza a partir de 2018 y esto permitió que de los doce candidatos que repitieron, nueve alcanzaran la victoria en la segunda oportunidad. Además, se constata que el partido mantuvo los mismos candidatos en igual cantidad de contiendas. Un segundo dato es que en la mayoría de casos entre un intento y otro los candidatos ocuparon cargos en el nivel federal, siendo casi la mitad nombrados como superdelegados. Esto confirma que las designaciones en dicha posición no fueron azarosas y que obedecieron en diversos casos a razones políticas. Por último, también está claro que Morena no dudó en recurrir a candidatos que previamente representaron a otras fuerzas con la intención de incorporar perfiles competitivos.

Conclusiones

Si bien el análisis debe tomarse como una primera aproximación al tema, en principio indicaría que los candidatos y las candidatas de Morena no tienen cualidades particularmente diferentes ni han llevado adelante carreras partidarias y políticas distintas de los miembros de los partidos más tradicionales. Por lo tanto, sus perfiles no dan cuenta por ahora de una renovación de la política subnacional.

Estos datos parecen indicar que tanto el control del Ejecutivo federal como el peso en el Congreso que Morena logró como resultado de las elecciones de 2018 se volvieron claves para construir sus candidaturas a nivel estatal. La mayoría de quienes se convirtieron en candidatos del partido (en particular a partir de las elecciones de 2021) tuvo un paso previo por el nivel federal, en muchos casos fueron senadores o diputados, u ocuparon puestos en la estructura del ejecutivo. En relación con esto último, el cargo de delegado de Programas del Bienestar se convirtió en plataforma para construir candidaturas luego de los primeros años del gobierno de López Obrador. Esta posición conjuga dos factores que la hacen particularmente potente. Por un lado, la designación es potestad del Ejecutivo federal, lo que le da al presidente flexibilidad para nombrar a quien considere oportuno. Por otro lado, otorga a quien lo ocupa visibilidad a nivel estatal, considerando el peso que los programas del gobierno federal tienen a nivel territorial.

 

Juan C. Olmeda
Profesor–investigador en el Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de México. Su último libro es ¿La unión hace la fuerza? La política de la acción colectiva de los gobernadores en Argentina, Brasil y México (El Colegio de México, 2021)

Este ensayo es una versión sintética del artículo académico “Cambio y continuidad en la política subnacional mexicana”, que puede leerse en Estudios Sociológicos.


1 Se sintetizan los datos de los cargos públicos que los candidatos y las candidatas ocuparon previamente en alguno de los tres órdenes de gobierno (municipal, estatal y federal) y en cualquiera de los tres poderes, ya fuesen estos de elección popular o por nombramiento político. No se computan cargos ocupados a nivel partidario o en el sector privado.

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Publicado en: Política