En 1996, tras la reforma a la Fracción III del Artículo 36 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, donde se desligó el derecho de votar obligatoriamente en un distrito electoral especifico, dio pie, para que, en 2005 se publicará el decreto que adicionó el Libro Sexto en el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) para regular el voto foráneo.
En 2006, después de luchas incansables por parte de la comunidad mexicana en el extranjero, lograron ejercer su derecho a votar en las elecciones presidenciales, realizándolo vía correo postal certificado como única modalidad, quedando prohibido los actos de campaña fuera de territorio mexicano.
En ese proceso electoral, la mayoría de los mexicanos residentes en el extranjero se quedaron sin el derecho a votar, ante la imposibilidad de contar con la credencial para votar vigente, ya que, en ese entonces, solo se permitía realizar el trámite en territorio mexicano, y muchos de ellos no podían viajar a México, ya sea por su situación migratoria o por la distancia. En consecuencia, la participación en las elecciones presidenciales del 2006 fue de tan solo 33 131 votos efectivos, es decir, 0.27 % de un universo de 12 027 320, 320 mexicanos nacidos en México que viven fuera del país, de los cuales el 97.7 % se encuentran en Estados Unidos y el resto en países como Canadá, España, Alemania y el Reino Unido.

Ilustración: Ricardo Figueroa
En la elección presidencial del 2012, ante la falta de voluntad política por parte de los actores responsables en hacer realidad la emisión de la credencial para votar fuera de México, nuevamente, muchos connacionales se quedaron sin el derecho a votar, cuya participación fue de 40 714 votos efectivos, el 0.33 % del total de los mexicanos residentes en el extranjero, tan solo un incremento del 0.06 % en relación con la elección del 2006.
Con la reforma política de 2014, con la cual se crea el Instituto Nacional Electoral (INE) y se expide la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (Legipe), se incluyó la solicitud del trámite de la credencial para votar desde el extranjero en embajadas y consulados de México. Estas representaciones diplomáticas, fungen únicamente como receptores de la documentación, para luego ser canalizada al INE para su revisión, aprobación o rechazo, y envío de la credencial al domicilio particular del connacional en el exterior.
En esa misma ley, también se incluyó el derecho a votar desde el extranjero por senador de la república y gobernador en las 32 entidades federativas, este último, solo se podrá efectuar en donde los congresos estatales hayan homologado las leyes locales electorales conforme a la federal.
Fue hasta el 2016, cuando comenzó a realizarse los primeros trámites de la credencial para votar desde el extranjero, con lo cual se pensaba que, con esto, se habían derribado todas las barreras para que el voto de los mexicanos en el exterior se potenciará y pudiera ser determinante para definir el resultado de una elección. La votación total del proceso electoral federal del 2018 fue de 98 854 votos efectivos, que representó el 0.82 % del total de los mexicanos residentes en el extranjero, un incremento del 0.49 % en relación con la elección presidencial del 2012. Para este proceso electoral, el INE invirtió 350 millones de pesos para la estrategia y ejecución del voto en el extranjero.
Se han realizado muchos foros con autoridades electorales, académicos, legisladores y líderes de la comunidad migrante, para lograr entender cuáles han sido las causas de la baja participación de los mexicanos en el exterior en los procesos electorales federales y locales de México, los cuales únicamente han servido de catarsis y de lucimiento político.
En 2018, en pleno proceso electoral, realicé una investigación para identificar las causas de la baja participación de las y los mexicanos en el extranjero en los procesos electorales en México. Esto como parte de mi trabajo final de la maestría en Comunicación Política y Gobernanza por la Universidad de George Washington, titulado Voto de los Mexicanos en el Extranjero. Estrategia para una mayor participación.
Después de varias entrevistas y sondeos a más de 300 personas, entre líderes de la comunidad migrante y usuarios del Consulado de México en Chicago, Illinois —lugar donde presté mis servicios profesionales desde 2013 al 2019— logré identificar varios obstáculos que impedían una mayor participación de los mexicanos en el exterior en los comicios realizados en nuestro país. Por ejemplo:
1. La mayoría de las y los connacionales no tenían conocimiento sobre su derecho a votar fuera de México;
2. Desconocían cuáles eran las propuestas de los candidatos en pro de los mexicanos residentes en el extranjero;
3. No confiaban en la institución electoral;
4. No estaban familiarizados con el uso de las páginas de internet de dependencias gubernamentales;
5. La serie de pasos que tenían que realizar para poder votar, que van desde la solicitud de la credencial para votar, registrarte para votar, recibir la boleta electoral, y después enviarla a la sede del INE.
Ante estos obstáculos, propuse que, el INE debería incluir a la comunidad mexicana organizada, particularmente residente en Estados Unidos, en la responsabilidad de la promoción y registros de los connacionales interesados en votar en las elecciones presidenciales de México, todo esto, dentro de un marco legal de convenio de colaboración con organizaciones, federaciones y clubes de oriundos de migrantes más influyentes en estados con mayor concentración de mexicanos como lo es California, Texas, Illinois, Nueva York y Georgia.
El 2021, el INE se estará enfrentando al más grande reto de su historia: organizar el proceso electoral para 21 368 cargos que van desde gubernaturas, renovación de la cámara de diputados, congresos locales, alcaldías, y juntas municipales. Por si fuera poco, el pasado 29 de agosto, el Consejo General del INE, aprobó la aplicación del voto electrónico por internet como modalidad vinculante en los Procesos Electorales Locales 2020-2021, para las y los mexicanos residentes en el extranjero, oriundos de 11 estados de la República Mexicana en los cuales, nueve de éstos, podrán votar por gobernador, y en dos estados por un diputado migrante que los representará en el congreso local.
De aprobarse esta modalidad, el INE estará haciendo una apuesta bastante arriesgada, ya que, ante la complejidad, costumbre y cultura de la comunidad mexicana, tendrá que hacer un esfuerzo mayúsculo de comunicación para la promoción y certeza del voto, así como también, de acercamiento con los connacionales para lograr que se vinculen en este proceso electoral.
El INE cuenta con una vasta experiencia en la organización del voto de los mexicanos en el extranjero, a estas alturas ya debe de tener bien identificado las fallas que inhiben una participación digna de esta comunidad, de no tener éxito, se le atribuirá otro fracaso más a su lista de intentos de vincular a este importante sector en los procesos electorales de México, y, de igual forma, se le reprochará el desperdicio de recursos públicos en el que últimamente ha sido objeto de duros cuestionamientos.
Enrique Lucero
Maestro en Comunicación Política y Gobernanza por la Universidad de George Washington y fue representante adjunto del Programa Paisano y Somos Mexicanos en Chicago, Illinois.