El domingo pasado Fernando Escalante publicó en el periódico La Razón, un bien argumentado artículo en el que llama la atención sobre la poca presencia de mujeres en dos revistas de cultura y política mexicanas, Nexos y Letras Libres. Escalante dice, sobre Letras Libres:
Miro el índice, para confirmar que no me he equivocado. En el número hay treinta y seis artículos firmados: veintinueve de ellos son de hombres, y sólo siete de mujeres. Si se mira la extensión, el resultado es más desconcertante, porque la desproporción es mayor. De las ciento dieciséis páginas numeradas de la revista los textos firmados por mujeres ocupan sólo dieciséis, es decir, poquito más del diez por ciento.
Me pregunto si a nadie más le resulta raro eso, si a nadie más le llama la atención. Por si acaso, por si es sólo una desafortunada casualidad de este mes de septiembre, miro el número de agosto: treinta y ocho artículos en total, treinta y dos de hombres y seis de mujeres. En el número anterior, el de julio, son cuarenta y cuatro artículos: treinta y siete hombres y siete mujeres. Es decir que la proporción no es casualidad. En la página de la revista en Internet hay vínculos con cinco blogs personales, todos de hombres, y cinco blogs colectivos que exhiben hoy veinticuatro textos: firman veintidós hombres y dos mujeres. El consejo editorial es espléndido: Aurelio Asiain, Adolfo Castañón, Christopher Domínguez, Hugo Hiriart, Guillermo Sheridan… Es una mesa inteligente donde las haya. En total, diez nombres. Ni una mujer. Si sumamos al director, al jefe de redacción, al secretario de redacción, hasta llegar a los trece nombres de quienes efectivamente llevan la revista, sigue sin haber ninguna mujer.
sobre Nexos:
Tengo a mano también el número de septiembre de la revista Nexos. En su consejo editorial hay nueve hombres y seis mujeres, cosa que ya suena mucho más razonable. En el directorio hay en total quince hombres y diez mujeres. Bien. Eso sí parece que sería una distribución normal en de dirección están ocupados por hombres. Miro el índice del número y me encuentro con un panorama muy distinto. Treinta y dos artículos firmados; de ellos, veintiocho de hombres, cuatro de mujeres. En conjunto, los textos de las mujeres ocupan apenas once de las ciento veinte páginas numeradas de la revista. O sea, algo menos del diez por ciento. Y eso ya no parece normal, eso ya no podría resultar del azar. O sería un resultado altamente improbable. ¿Y en agosto? Veintiséis hombres, más seis “presidenciables” hombres, treinta y dos, y seis mujeres.
El día de ayer en su columna en el periódico Milenio, Héctor Aguilar Camín, Director de Nexos, contesta a Escalante, después de un repaso de los números que ofrece:
Nadie ha decidido estas proporciones intencionalmente. Es precisamente el punto: hay un sesgo masculino inconsciente, el peor de todos.
Vaya en descargo de estas revistas lo que sucede en otras partes. En el diario La Razón, por ejemplo, donde publica sus artículos Fernando Escalante, el directorio tiene 13 nombres, sólo una mujer. En la edición de ayer, martes 28 de septiembre, hubo 13 columnas, dos de mujeres.
Tomo un ejemplar de The New Republic, la revista del 8 de julio pasado. Hay en su índice 14 artículos, dos de mujeres.
Tomo The New Yorker de julio 14: tiene 37 colaboradores, entre artículos e ilustraciones. Sólo seis mujeres.
Mal de muchos consuelo de misóginos. Lo que quiero decir como director de Nexos es que tomo nota de la numeralia de Escalante. Por lo que a mí toca: touché, querido Fernando.
Nos estamos perdiendo en Nexos un territorio enorme de la inteligencia nacional.
¿Qué revelan estos números? ¿Nuestra revista es misógina? ¿Será que los lugares desde los que se critican los roles tradicionales de género, son poco criticados? ¿Qué se puede hacer al respecto?
Concuerdo con Pia, la revista no es misógina, la sociedad lo es, las mujeres podemos si queremos estar en los lugares donde querramos llegar, la limitante es uno mismo y en cualquier género; por algún comentario leí que por falta de tiempo, hay un lugar para y todo para un lugar, nos tildan del sexo débil, débil en qué? si hablamos de sexo débil se lo atribuiríamos al hombre que muchas veces piensan con otra razón y no con la razón; clara jamás como mujer cargaría algo pesado para eso esta el hombre con su fuerza bruta, la mujer es delica fisicamente pero fuerte en su lucha interior, sino dejen que un hombre este al cargo de la casa, los hijos, y aunado a eso ser esposa, amiga y mujer trabajadora; no podemos compararnos uno con el otro cada quién tiene su razón de ser y su rol que debe manejar en la sociedad, por eso es misogismo ignorar a una mujer cuando de una mujer saliste; nunca terminaríamos con este dilema porque todos pensamos diferentes ahí el libre albedrío, pero mis respetos para las mujeres que son Directoras, Empresarias, Políticas, Gerentes, etc., etc., etc., pero mis más grandes respetos para una Mujer por ser simplemente Mujer y si no se incursiona más en dominar el arte de escribir en una revista o tener una columa de algún periódico, es porque la sociedad los tildaría de femenina tal o cual revista y entonces el misogismo del hombre haría que no tuviera circulación y entonces en donde estaría el negocio; me gusta leer, a veces opino, otras veces callo y muchas otras otorgo, pero no me llevo la vida en pensar lo que piensan los demás, soy quién soy y se cuanto valgo y a donde he llegado y lo más importante por méritos propios y cada cosa la tengo en su lugar, la casa en donde debe estar, los hijos en su lugar, el trabajo y el mi marido donde les corresponde estar en su debido momento y mi vida camina sobre mis fabulosos tacones y mi sello de color rosa que dice «Soy Mujer y Valgo mucho» y si la sociedad no se fija en mí pues porque fijarme en la sociedad? Si tengo lo que tengo y vivo sin que la sociedad mosógina me de para vivir. Soy invisible ante quien quiero serlo, pero me dejo ver cuando quiero y como quiero. Licari…
Supongo que la juventud es motor de cambio… aún espero que algunos necios cambien su mentalidad retrógrada.
@L. Navarro:
No me ofendo si me dices sólo por mi nombre, de hecho creo que sería una muestra de respeto más auténtica que el formalismo innecesario de «señorita».
Supongo que si no fuera joven no me tomaría la molestia de debatir con alguien para intentar hacerle ver lo triste de su visión.
Ojalá lo medites. Un cordial saludo.
Bueno, pues «señorita» Quesadas: tiene usted 21 años y se le notan.
Soy mujer, tengo 34 años, soy Master en Administración Pública y Master en Ciencias Políticas. Trabajo para el sector público en un Organismo Autónomo y también tengo una columna semanal en el periódico Pulso de San Luis Potosí, por puro amor al arte.. Soy también creyente de la igualdad intelectual de la mujer, y por tanto, estoy en contra de la cuota de género en cualquier ámbito, incluyendo el de las letras. Estoy a favor, sí, de estar informada y escribir con inteligencia, coherencia y sensatez. La falda no garantiza ninguna de esas cosas. Y para el caso, los pantalones tampoco.
No podemos negar que existe lo que la Dra. Carol Agocs de la Universidad de Western Ontario llama “discriminación sistémica”, pero tampoco podemos negar que existe la autodiscriminación y autoexclusión de la cosa pública por parte de nostras las mujeres. Los roles femeninos pueden ser cubiertos todo ellos. Soy también esposa y madre de dos pequeños. Y así doy clases en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, trabajo, estudio y escribo. De lo único que puedo quejarme, es de acabar el día cansada, pero satisfecha.
Jamás pediría ser publicada solo porque faltan tacones en el ambiente. Va en contra de la igualdad que predicamos quienes somos competentes.
Publicar en Nexos, aunque sea un comentario, es un honor. Y creanme, que si en algún momento se inicia la búsqueda de nuevas plumas ahí voy a estar; esperando que no se fijen en el color rosa de la tinta.
Un saludo, y gracias.
¿Cuándo se inventó el chicharrón en salsa? ¿Cuándo se sirvió por primera vez con frijoles? ¿Y los huevos revueltos?
El valiente salió de La Norteña, el sol dio inclemente en sus ojos, se cubrió con el antebrazo derecho y con la mano izquierda sacó los lentes obscuros de la camisa. Sonrió.
-Ese hijo de su puta madre no sabe en lo que anda metido.
No tardó en salir la Sirena. Venía echando chispas. Acababa de discutir con el Borracho, que en realidad era un Catrín, (un Jekill-Hyde de cantina) “lo que este baboso ignora es que el término feminicidio no es sólo una etimología estéril, no es sólo “matar a una mujer” sino que es matar a una mujer, ¡SÓLO POR SER MUJER!”
-Espera sirenita, –la voz estropajosa- no me creo lo que dices “que no me dejas por ser hombre, ¡sino sólo por ser culero!” “No seas grosera”
@L. Navarro:
Y, por favor, deja de decirme ‘señora’, tengo 21años y no me gusta.
@L. Navarro:
http://www.sipse.com/noticias/14461-reportaje-peor-robar-ganado-matar-mujer-infiel.html
Espero que después de leerlo no te atrevas a cuestionar la violencia machista pertpetuada por los hombres como un cáncer a combatir.
Algo más?
A mi me gusta mucho la revista, con respecto al género, sí falta mas participación de mujeres, así que me uno a la idea de que se convoque a mayor participación de tantas mujeres talentosas que afortunadamente tenemos en México, saludos y esperemos resultados pronto.
En general, hay poca participación de la mujer en la vida intelectual y laboral de México. No es privativo de Nexos y Letras Libres; cuenten el número de mujeres subsecretarias, directoras de ONGs, empresarias, académicas, profesionistas… En México la mujer participa menos en el mercado laboral que el hombre.
En el mundo, las tasas de participación laboral por género son menos inequitativas que en México, pero la remuneración sigue siendo inequitativa (reciben un salario que es en promedio 30% menor al de los varones), aún en sociedades progresistas como las europeas. Estados Unidos también reconoce que es poco probable que una mujer sea directora de empresa.
Como país, tenemos que pensar que esas tasas bajas de participación se convierten en oportunidades de crecimiento económico desperdiciadas y en una gran fuente de frustración para las mujeres. Una sociedad que permite participar más a la mujer no solamente es más equitativa: es más próspera.
Señora Quesadas:
Documente usted por favor sus afirmaciones de que
«se pena más robarse una vaca que matar a una esposa infiel (no así a un esposo, por lo general), donde existen asesinatos que responden únicamente a las diferencias sexistas entre una mitad de la población y la otra».
Dé usted los artículos de las leyes correspondientes, o los códigos civiles. Y asesore usted por favor a los abogados en los juzgados, porque evidentemente jamás han podido probar lo que usted afirma.
Ahora que si te preguntas ¿Por qué sí feminicidio y no varonicidio (que como tal no existe, pues las muertes no responden a violencia DE GÉNERO, sino únicamente a violencia), zurdicidio, pelirrojicidio, blanquicidios…?
Porque el FEMINICIDIO responde a una realidad de todos los días en este país, donde se pena más robarse una vaca que matar a una esposa infiel (no así a un esposo, por lo general), donde existen asesinatos que responden únicamente a las diferencias sexistas entre una mitad de la población y la otra.
En los términos antes explicados, un feminicidio es mucho más común que un ‘varonicidio’ (si es que existiese como categoría antropológica análoga al feminicidio), un ‘zurdicidio’, un pelirrojicidio, etcétera.
Ya?
@L. Navarro:
1.- Creo que no me entendiste.
Dices: «habrá que establecer categorías conceptuales DIFERENCIADAS para los zurdicidios, bizquicidios, pelirrojicidios, prieticidios, blanquicidios, por no hablar de homosexualcidios (en variantes lésbica, transexual, de clóset y demás) y “cidios” de toda clase. »
Y te respondo:
1.-Mencióname el caso de UN zurdo asesinado SÓLO POR SER ZURDO-SOCIALMENTE CONSTRUIDO (si es que tal cosa ha existido o existe aún) en los últimos 50 años (o 100 o los que quieras, si lo prefieres).
En todo caso, para toda la comunidad LGBTIQ(Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero, Travesti, Transexual, Intersexual o Queer ), negros y demás (no ahondo, pues tus categorías son sugeridas con sorna) son considerados como CRÍMENES DE ODIO, es decir, SÍ HAY UNA CONSIDERACIÓN DIFERENCIADA si se da el caso de que SE LES MATA POR EL SIMPLE HECHO DE PERTENECER A UNA IDENTIDAD SOCIAL.
Ahora que si te preguntas ¿Por qué sí feminicidio y no varonicidio (que como tal no existe, pues las muertes no responden a violencia DE GÉNERO, sino únicamente a violencia), zurdicidio, pelirrojicidio, blanquicidios, etcétera.
2.- Para demostrarte lo ‘cuadradito’ de tu lectura (y su consiguiente mala interpretación) te cito:
«Ah, y primera noticia de que “en nuestra sociedad” las mujeres estén “legalmente desprotegidas”.»
Si vuelves a mi comentario, te darás cuenta que yo hablaba de la mujer-socialmente construida, como categoría CONCEPTUAL, ABSTRACTA. Yo nunca dije «mujeres» por lo que no tengo por qué usar plural.
Ahora que si te refieres a que NO están desprotegidas, un dato: no hay una legislación nacional sobre el aborto, por poner un ejemplo, existen otros, pero creo que ese te será más fácil de comprender.
Así que SOSTENGO CON ARGUMENTOS CADA PALABRA QUE HE ESCRITO, cosa que tú no te has preocupado mucho por hacer.
Ojalá te informes al respecto.
«el feminicidio como categoría conceptual DIFERENCIADA, entendida sociológica y antropológicamente como la violencia ejercida contra la mujer que deviene mujer, es decir, no la mujer-categoría biológica, sino la mujer-históricamente determinada en nuestra sociedad, en tanto sujeto vulnerable y con un status social inferior, legalmente desprotegida, emblemáticamente estigmatizada y frecuentemente violentada…»
Sí. Y entonces habrá que establecer categorías conceptuales DIFERENCIADAS para los zurdicidios, bizquicidios, pelirrojicidios, prieticidios, blanquicidios, por no hablar de homosexualcidios (en variantes lésbica, transexual, de clóset y demás) y «cidios» de toda clase. ¡Buena suerte!
Ah, y primera noticia de que «en nuestra sociedad» las mujeres estén «legalmente desprotegidas».
@L. Navarro:
Señora Quesadas: le guste o no, está en chino, aquí y en cualquier parte, probar lo del “feminicidio”; de cualquier forma, es un debate al que usted no aporta prueba alguna. Si le consuela calificar de misógino a González de Alba, pues adelante.
Por otra parte, lo que un lector espera es que escriba quien tenga algo que decir y que lo haga bien.
1.- No «está en chino» demostrar la existencia del feminicidio como categoría conceptual DIFERENCIADA, entendida sociológica y antropológicamente como la violencia ejercida contra la mujer que deviene mujer, es decir, no la mujer-categoría biológica, sino la mujer-históricamente determinada en nuestra sociedad, en tanto sujeto vulnerable y con un status social inferior, legalmente desprotegida, emblemáticamente estigmatizada y frecuentemente violentada.
Sugiero investigues sobre el caso de Alí Cuevas, por si te quedan dudas de lo que se podría considerar como un paradigma de la violencia de género y del FEMINICIDIO.
2.- No me consuela llamar misógino a ese sujeto, simplemente me indigna su escrito, al cual parece que no le dedicó mucho tiempo o esfuerzo.
3.- Lo que yo como lectora espero es responsabilidad editorial, ya que creo que les preocupa más SER CONSIDERADOS MISÓGINOS por sus lectores que, efectivamente, si hay o no misoginia en su revista. No me gusta que se ahorren la autocrítica
Cualquier comentario, discusión o debate, mi correo: hojadechaya@hotmail.com
Señora Quesadas: le guste o no, está en chino, aquí y en cualquier parte, probar lo del «feminicidio»; de cualquier forma, es un debate al que usted no aporta prueba alguna. Si le consuela calificar de misógino a González de Alba, pues adelante.
Por otra parte, lo que un lector espera es que escriba quien tenga algo que decir y que lo haga bien.
Verdad es que el mundo está lleno de mujeres talentosas en distintas actividades y aspectos de la humanidad. Verdad es también que escribir requiere talento, la vocación y conocimiento, pero también de tiempo y muchas de nuestras mujeres no lo tienen. Milena comenta la existencia de distintas discriminaciones unidas al hecho de ser mujer y qué cierto resulta. Lo triste, como bien apunta Aguilar Camín, es no darnos cuenta de las acciones que provocan la ausencia de un pensamiento que también exige encontrar su válida propuesta, su inigualable punto de vista, su solución (a veces más práctica). Nos estamos perdiendo del talento de la mitad de México, ¿cuánto nos cuesta ? No existen cifras como tampoco de ¿cuánto nos cuesta que los mexicanos no avancemos en ciencia y tecnología, en falta de autorías y en brechas de todo tipo frente a otras sociedades? Estoy segura que sin preguntas y sin pesimismos, tampoco se puede avanzar mucho. La reflexión es tarea obligada y se deben realizar múltiples acciones. Pienso que la pluralidad no siempre camina por pasillos amplios y luminosos, por ello debemos velar su amplitud y su luz.
Pues si fuera mujer, yo vería en esto una oportunidad e intentaría hacer una revista con contenido político en la cual la mayoría de los articulistas fueran mujeres, me pregunto que tan difícil sería? Al final creo se les criticaría por androfóbicas.
Me parece bien aceptar la crítica y buscar remediarlo. Lo que me preocupa es que lancen la pregunta al aire. ¿en realidad no tienen ustedes idea de por qué pasa? ¿Qué tipo de política generan para elegir a sus colaboradores, por especialidad, por compadrazgo, por rutina, por qué? Ustedes tienen la respuesta. ¿Qué desearíamos nosotras? Sin duda más espacios, más inclusión, más oportunidades. no es misoginia pero si es un cultural que las mujeres seamos invisibles, tan invisibles que no lo habían notado.
Seguiré la pista a sus acciones, ojalá sean congruentes.
En la realidad es una fotografía inconsciente de los roles que las mujeres ejercemos en la sociedad, por supuesto que a pesar del nuevo concepto de «equidad de género» que actualmente nos permiten accesar a una igualdad de oportunidades, que por cierto se ha dado de manera muy lenta, verídico es, que las mujeres inconsientemente también contribuimos a dejar a un lado los espacios que por inercia natural nos corresponden y deberiamos desempeñar en esta sociedad moderna. Enhorabuena que existen hombres como Héctor Aguilar Camín que nos dicen: ¡Hey mujeres! ¡Ustedes también cuentan! Bienvenidas a la diversidad de ideas, animense las estamos esperando!!!! Saludos!!!
NO ES QUE LA REVISTA SEA MISOGINA EN SÍ, DEBERÁN DE INVITAR A MÁS MUJERES A PARTICIPAR. EL PROBLEMA ES QUE EN LA OPINIÓN PÚBLICA SE LE CREE MÁS A UN HOMBRE CUANDO HABLA, QUE A UNA MUJER AUNQUE PRESENTE EL MISMO ARGUMENTO. LO QUE ES MISOGINO ES LA SOCIEDAD.
HAY MUCHAS MUJERES QUE SEGURAMENTE PARTICIPARÍAN CON GUSTO EN SU REVISTA, SOLO HAY QUE CONVOCARLAS, SALUDOS
Claro que hay misoginia en esta revista (a la que llegué por obligación), Luis González de Alba es una muestra, con su artículo «Por qué hay feminicidio y no varonicidio» donde nunca aborda la diferencia conceptual entre un feminicidio (entendido como violencia de género) y un «varonicidio» o cualquier otro tipo de homicidio. Lo que este escritor ignora es que el término feminicidio no es sólo una etimología estéril, no es sólo «matar a una mujer» sino que es matar a una mujer, SÓLO POR SER MUJER!!
Qué se puede hacer para aumentar el número de mujeres? Convoquen e impongan variación a los participantes de la revista, es decir, no siempre inviten a colaborar a las personas cercanas o conocidas o recomendadas de los colaboradores de siempre. El otro día leía un artículo del por qué la UNAM ha perdido espacio en la élite intelectual y no es que haya perdido espacio necesariamente o que el IPN no tenga presencia, es que la élite intelectual no deja entrar a participar. A quién le darían el espacio en la revista? A una mujer que estudió su posgrado en Chicago o a una mujer que estudia el mismo posgrado en México? No es un problema solamente de género, es una intersección de género y clase. Abran convocatorias, pero también difundan la información a otro tipo de público del que normalmente apela la revista. Todo depende de cuánto la revista quiera variar su target de consumidores y cuánto le convenga hacerlo o cuánto le convenga quedarse con el statu quo. Y repito, no es solamente un problema de género, es la intersección con el problema de clase que se ve todos los días que uno se acerca a leer los medios de comunicación en México.
Milena
Me pregunto si esto es una injusticia, como mencionan algunos, o simplemente es la proporción real de mujeres involucradas en actividades intelectuales ¿Cuantas mujeres se dedican a este tipo de actividades por cada hombre que lo hace? Si la ésta proporción es igual a la aquí mostrada la solución no está en incrementar las invitaciones de colaboración sino en fomentar el interés de las mujeres a este tipo de actividad.
¿Hay pocas mujeres escribiendo en la revista Nexos? Pues también hay pocas mujeres que se atreven a escribir dado su opinon en este sitio. ¿Por que no nos atrevemos las mejeres a opinar? Esa debería ser la pregunta. A lo mejor es que deveras nos encontramos conla misoginia, y eso si que estaréia grave.
Los medios de comunicación deben contribuir a disminuir la discriminación hacia la mujer, en vez de convertirse en rémoras para la transformación de paradigmas de equidad entre hombres y mujeres, este problema reviste caractéres iniversales, no solamente en América sino en Europa y otras partes
del mundo, se trabaja diariamente para insertarlas en la cultura, es una labor árdua entre la mujer y los
medios escritos principalemnte, todos debemos contribuir a que esa situación se haga una realidad, hay
jóvenes valores muy capacitados que anhelan poder participar de la cultura en nuestro medio.
Felicidades a Héctor Aguilar Camín y Fernando Escalante, estos temas crean ámpula. Enhorabuena.
Me parece atinado el juicio de Héctor Aguilar Camín, en el sentido de que hay un sesgo masculino inconsciente y no un sesgo misógino (que sí sería consciente).
Pero también cabría apuntar que esta numeralia refleja la situación de la mujer en la sociedad actual (en especial, el llamado «muro» o «techo invisible») y por lo tanto, se reproduce en los medios escritos, entre otros. Les felicito por la autocrítica y el ejercicio de numeralia de otros impresos. La mejor manera de revertir este hecho es invitar a plumas femeninas a participar en su revista, seguramente le dará aire fresco y nuevo a su publicación.
Es facil ver la «falta de feminismo» en la revista ajena e ignorar la misoginia de la propia.
Señalar lo que esta mal no te convierte en crítico ni analista, por el contrario, te convierte en pesimista.
Por otro lado, hemos de decir que el mundo es de los audaces, y si dichas revistas cuentan con tan pocas mujeres y contribuidores jovenes, es porque hace falta decisión y talento para pedir una entrevista con los editores de tan prestigiadas publicaciones.
Seguramente Escalante no es el primero que notó el desequilibrio entre las colaboraciones de hombres y mujeres en estas revistas, pero sí el primero que se decidió a comentarlo y con cifras concretas. Gracias por ello! Por otra parte, no debe pensarse de antemano, que las colaboraciones de mujeres deban tratar temas del feminismo o temas con un punto de vista femenino necesariamente. La inteligencia no tiene género.
Efectivamente, Misógino es aquel que odia a las mujeres, en una revista de contenido tan plural y variado, el hecho que escriban, en su mayoría caballeros, quiera decir que ellos odien a las mujeres, al contrario, demuestran tener una mente mucho más abierta para tratar temas que competen a las mujeres.
Por un lado me uno a la propuesta de invitar a incestigadoras y académicas especializadas en distintos rubros, las hay muy inteligentes y conocedoras de diversos temas…aunque cabe la pregunta: ¿en verdad a ninguna mujer se le ocurrió escribir para Nexos?; o ¿escribieron y fueron rechazados por Nexos sus textos?, ¿cuál sería el motivo?…y aunque quizá de nada sirva la respuesta, sí sirve de mucho la propuesta.
Y aprovechando el gran conocimiento que tienen sus lectores, quiero preguntar…¿cómo se le llama a la mujer que odia a los hombres?, ¿ tiene alguna palabra asignada a esa idea?…aunque una ocasión, en tono de broma, un caballero dijo: «¡no existe la palabra!…porque las mujeres aman a los hombres!…saludos y gracias a todos
A menudo se suele mencionar que los grupos de trabajo donde la mayoría son hombres son machistas o misóginas pero creo que es importante destacar que la equidad de género, a mi entender, no esta en que la sociedad considere para todo proyecto u acción una participación que iguale el mismo número de hombres que el de mujeres. La verdadera equidad esta en tanto hombres como mujeres tengan la misma posibilidad de participar en las acciones que estos deseen.
Tomando en cuenta la opinión de Escalante, he decir que las revistas que incluyen más mujeres que hombres no son necesariamente feministas.
La observación de Escalante es necesaria y pertinente: la diversidad social de este país debe reflejarse en su construcción de ideas. Sin embargo no sería recomendable una artificial política de discriminación positiva/acción afirmativa en pos de buscar una idea paridad. Quizá lo mejor es hacer visible lo invisible, en este caso haciendo conciente como dice Aguilar Camín este sesgo. Invitar a más mujeres como colaboradoras es claramente necesario, pero también cruzar esa invitación con la de invitar a más colaboradores jóvenes. Sería interesante que Nexos, en un ejercicio de apertura iniciará en 2011 el experimento conciente de invitar a más mujeres y colaboradores jóvenes. Pero siendo justos creo que Nexos ha tratado más los temas del feminismo y la diversidad sexual que su «competencia», encontrar en esta textos sobre el debate acerca del aborto legal o los matrimonios del mismo sexo es como buscar una aguja en el pajar. Nexos por lo menos no le ha escapado a los temas.
¡Touché! Efectivamente
El diccionario de la real Academia Española, define como misógino: «1. adj. Que odia a las mujeres, manifiesta aversión hacia ellas o rehúye su trato». Por lo que decir que su revista es misógina me parece un tanto exagerado, ya que de ser así ni siquiera tendrían representaión femenina alguna y publicarían artículos de odio o en contra de la mujer, situación que hasta este momento a mi parecer no ha suucedido.
No obstante lo anterior, sí deberían de ampliar su búsquedad de artículos preparados por mexicanas. Es importante que en «revistas inteligentes» leidas por gente con una mentalidad critica, este debidamente representado, en más de un 10% el punto de vista femenino y de la mujer mexicana del día de hoy que también es profesionista, inteligente, crítica, interesante y además que sabe escribir.
Cabe resaltar, que este «catch» hecho por Fernando Escalante fue muy buena observación y es gracias a «descubrimientos» como éstos, que podemos hacer consciente desigualdades latentes en nuestra sociedad y que por estar inmersos en una cultura inequitativa no vemos. ¡El paso siguiente, es tratar de revertirlos!!
A la pregunta de qué se puede hacer al respecto creo que es muy fácil, si hay voluntad de revertir tan injusta asimetría, convoquen a mujeres de la academia, humanidades y artes, hay muchas … enhorabuena por autocrítica y apertura a la equidad de género en el marco del pluralismo ideológico que es signo de distinción de la revista aludida y calidad editorial.
Blanca Olivia Peña Molina ( Pola)