Qué bueno que Luis González de Alba es un escritor y no un estadista. Argumentar que somos pocas las mujeres que publicamos en Nexos porque no tenemos el interés de competir en un espacio intelectual es ignorar el problema y darle la vuelta a una pregunta fundamental en este debate: ¿qué puede hacer la revista para aprovechar ese “territorio enorme de la inteligencia nacional” que son las mujeres?
La teoría evolucionista ha sido fundamental para el desarrollo del pensamiento humano en los últimos dos siglos, pero la forma en que Luis González de Alba la utilizó en su artículo de Nexos “De Género y Cuotas” para explicar la diferencia entre las publicaciones de mujeres y hombres me hace pensar que Darwin se está revolcando en su tumba. Como si los años de observación empírica en las Galápagos hubieran sido un simple capricho, hoy tenemos a alguien que se inspiró en la teoría de la evolución para “lanzar un reto sin sustento estadístico alguno” y decir que las mujeres no escriben ni publican porque, según la selección sexual, ellas no necesitan demostrar nada. Simplemente “miran, como leona aburrida, a sus atareados pretendientes o cónyuges” publicar para presumir lo listos que son.
No dudo que la naturaleza humana responde en gran medida al instinto, la selección natural y la sexual, pero omitir todas las demás variables que influyen en un fenómeno social como éste da la impresión que el autor quiso provocar y hacer enojar a las mujeres más que colocar un argumento serio en este espacio de mayoría masculina. En vez de buscar refutar sus propias hipótesis para comprobarlas ciertas, únicamente validó su prejuicio haciendo de lado lo obvio: el rezago educativo de las mujeres en México; la discriminación de género que persiste en los espacios laborales, académicos e intelectuales; y la inequidad e injusticia que enfrentan las mujeres para desarrollarse en estos espacios y, como lo dice el autor, exigir ser admitidas.
Si la madre natura nos ha condicionado a las mujeres para que no elijamos los espacios competitivos, ¿por qué peleamos por estar ahí? ¿Por qué hay cada vez más empresarias, investigadoras, senadoras y atletas? ¿Cómo nos explicamos que los roles de género varían de país a país, de siglo en siglo? ¿Por qué las familias tienen hoy menos hijos? ¿Por qué las mujeres se tardan más en tenerlos? Finalmente, si todas estas conductas humanas han sufrido modificaciones importantes con el tiempo, ¿no es sospechoso que nuestros gustos hayan permanecido intactos desde la era del Paleolítico?
Sobran datos estadísticos1 para invalidar la afirmación de Luis González de Alba: “capacidad de escribir la tenemos en igualdad de condiciones hombres y mujeres.” Quizá se le olvidó al autor que en un país como México tener su capacidad de escribir es un privilegio y tal vez una responsabilidad, no un común denominador. Tontamente hay quien rebatiría esta desigualdad diciendo que no hay mujeres educadas porque no les interesa, de igual forma que los pobres son analfabetos porque así lo escogen. Si no se suben al tren, allá ellos porque, eso sí, nacimos todos con el cerebro igual de evolucionado. Qué bueno que Luis González de Alba no conduce ese tren porque probablemente no haría nada para remediar el hecho de que la mitad de sus vagones está vacía y que en el resto sólo hay gente como él: hombres con educación y cultura.
En algo estoy de acuerdo con él: las mujeres se parten el lomo para exigir ser admitidas a esos campos de trabajo masculinos por su mayoría. Esto es lo que cuenta Hermelinda Tiburcio, indígena mixteca de Tlacoachistlauaca, en la Costa Chica de Guerrero, sobre la lucha en el movimiento indígena de su estado:
En la lucha había mujeres, pero sólo en la cocina, no en toma de decisiones…En una lucha siempre está la mujer ahí; aunque no se vea enfrente, siempre está atrás. Cuando yo llegué no entré así, yo era la que podía hablar con los funcionarios, hablaba el español y la gente no. Entonces, era la traducción, era hacer los papeles. Fui ganando un liderazgo por ese nivel, porque si no, también hubiera llegado a la cocina.”2
Siempre habrá hombres necios que, con la pluma o la fuerza física, releguen a la mujer a la cocina por creer sin mayores indagaciones que es su gusto y su naturaleza. No obstante, Nexos abrió un debate importante y tiene la oportunidad de mostrarse diferente.
Laura García Coudurier. Maestra en paz y seguridad internacional por el King’s College Londres.
1 A manera de ejemplo: http://www.uis.unesco.org/template/pdf/ged/2010/GED_2010_EN.pdf
2 Gisela Espinosa Damián, Libni Iracema Dircio Chautla, Matha Sánchez Néstor, coords., La Coordinadora Guerrerense de Mujeres Indígenas, Construyendo la equidad y la ciudadanía, UAM, México, 2010, p. 261.

OSCAR C. Por mi parte doy este asunto por concluido.
Un saludo.
mcjaramillo:
La falacia está desde que el tema de LGDA habla de una situación específica y da una hipótesis, misma que no se refuta por sus contestatarios, sino que se le contesta con otra cosa. Dado que la página no me permite publicarte un comentario más amplio, la brevedad de Gracián deberá bastarnos.
Notario Público
Pues parece que se resiste el sistema, me dice que el comentario está duplicado pero no aparece publicado.
Es otra, pero no sale…
Y, misteriosamente, mi última respuesta no aparece. Clap, clap, clap.
Oscar C:
Si tu respuesta es del 07/12/2010 a las 8:51p.m. ahí está. Si es otra no llegó y la puede reenviar.
Oscar C: no creí que fuera necesario aclarar que nada tenía que ver mi comentario con la revista Nexos, como no podía ser de otra manera, ya que desconozco por completo su funcionamiento interno.
Mi comentario lo originó el suyo tildando de falaz el texto de doña Laura García Coudurier. Entiendo que los razonamientos de la señora García Coudurier, no cuestiona la política de Nexos o de cualquier otra publicación en particular, sino la situación general de las mujeres. Ah, y el que haya refutado algunos comentarios frívolos, no la hacen falaz.
Me encanta la foto!
Es increible la cantidad de choros y rasgadero de vestiduras que generó el artículo de LGA. Pero más increible aún que los detractores del mismo busquen (y encuentren) en él material tan objetable. A ver: el artículo original no pretende ser una teotría general de la inclinación intelectual de las mujeres… simplemente apunta hacia ciertas reflexiones en torno a la existencia de predeterminantes genéticas que se expresan de diferente forma en el contexto social. Un ejemplo: si el macho tiene que lucirse para aparearse, entonces en nuestra sociedad el macho se luce, pero no luciendo sus plumas e hinchando su cuerpo cual palomo, sino pavonenadose intelectualmente… hasta ahí; así de simple… así de directa la relación…
Pero por la reacción de algunos lectores parece que LGA está diciendo que sólo esos determinantes genéticos existen, que gene es destino y francamente el autor no dijo eso nunca… por favor.
Y bueno, también hay quien dice que en CU hay muchas mujeres y que de seguro LGA «opina» diferente porque es de Jalisco… no inventen. Nuevamente, de lo que dice LGA no puede entenderse que esté ofreciendo una regla general y absoluta… puso un ejemplo (que me parece irrebatible) y es que al futbol van más hombres que mujeres… pero cometío el error de no contar con la exitencia de lectores que cuando leen «estadios llenos de hombres» entienden «estadios donde las mujeres están siempre ausentes»…
mcjaramillo:
No te equivoques, no son preguntas retóricas. Nexos abre sus espacios al talento (e igual los llenan los hombres y las mujeres). Hasta ahora nadie, ni las redactoras de la primera carta llena de calumnias, mucho menos los chistositos que también opinan como groupies pero no aportan reflexiones, han dado una explicación plausible que sea contraria a la de LGDA sobre el tema de que las mujeres jóvenes escogen vejetes.
Los nazis declaraban que la Teoría de la Relatividad era inválida por ser «ciencia judía», pero no daban explicaciones más allá de «no es verdadera porque nosotros lo decimos». Hoy, algunos de ustedes declaran, muy orondos, que lo que dice LGDA no es válido «porque ustedes lo dicen». Compara conductas y espero que tengas suficiente vergüenza para reconocer que flaco favor le hacen a la cuestión de género cuando sus argumentos atacan a LGDA por incomodidad y no por exponer evidencias y razones.
Las preguntas que hice, mcjaramillo, van dirigidas a refutar las afirmaciones facilonas, esas sí realizadas desde la superficie, con las que la maestra del King’s College Londres pretende hablar de discriminación (espero que se refiera a la Revista, porque si su argumentación es relativa al problema nacional o global, de entrada fallan su planteamiento del problema y método).
Lo explico de la forma más sencilla, mcjaramillo, espero que te quede claro: universitarias, escritoras, especialistas, de las que nuestras universidades forman en grandes cantidades, han tenido las puertas abiertas en Nexos, sin necesidad de un demagogo programa de cuotas de género. Si lees la Revista impresa, así como su versión en línea, verás que hay colaboraciones femeninas. ¿No abundan? Pregúntate cuántos textos son enviados por mujeres y rechazados, saca el porcentaje frente al total de textos propuestos y rechazados y luego averigua las causas de que no se publicaran. Yo te puedo dar evidencias de integrantes del Consejo Editorial que ni siquiera se digan en responder un correo cuando les proponen la publicación de un texto, pero su falta de modales no es exclusiva con un género.
En suma, hay mujeres con estudios superiores y que escriben, la pregunta es si ellas solicitan participar en Nexos o no lo hacen. Tengo entendido que LGDA dio datos sobre este punto desde el principio. La próxima vez, mcjaramillo, lee todos los documentos antes de invocar la supremacía del pensamiento de género. Así no repites errores porque son «políticamente correctos» (la nueva versión de la represión a la libertad de expresión, pero con cara amable y no con águilas del Reich).
ya leí completo el artículo ‘de Género y Cuotas’
les paso unos comentarios sobre lo leido, para empezar, eso de que las mujeres no leemos Nexos, pues, yo es la primera vez que lo hago, así que: concedido.
¿estadios de futbol llenos de hombres? jajaja, eso será en el Jalisco, al que supongo, asiste Luis González de Alba, porque en CU, en el DF, hay muchas mujeres, muy jóvenes, en los partidos tanto los de soccer como los de americano.
la gran ventaja de los hombres es su ánimo competitivo, pues si, como argumento es, jajajajaja, mejor así lo dejo.
y todavía agrega, a pesar de que escribe al principio que las mujeres no leemos Nexos, que al publicar un hombre su artículo aqui, puede presumir «mira donde me publican», es decir, que no leemos, pero si nos importa el nombre de la revista, jajajajajaja ni como ayudarlo.
en mi anterior comentario, escribí que la rectora del INP es mujer, se llama Yoloxochitl Bustamante Diez y debe ser IPN, el Instituto Politécnico Nacional, el otro, es Instituto Nacional de Pediatria y está a cargo de un doctor, masculino, disculpen el error.
Aunque es de llamar la atención que una escuela, donde predomina la matrícula masculina, ahora este en manos femeninas ¿tiempos modernos?
Creo que hay elementos cuantitativos suficientes para poder entender mejor problema de la cuota de género en Nexos, que es un «efecto» (la proporción de mujeres que publican en Nexos es baja). Luis Gonzalez de Alba descarta que el problema sea de discriminación (interpretada como una menor tasa de aceptación de los artículos escritos por mujeres) y más bien sugiere que es de volumen.
Sin embargo, creo que antes de ponerse darwinianos, sería un mejor punto de partida analizar las características sociodemográficas de los actuales articulistas, y ver cómo se han distribuido en el tiempo las poblaciones de donde salen. Ej. Investigadores en ciencias sociales, Periodistas, Escritores. Ese dato puede contrastarse con la edad o más bien, años de experiencia profesional de los autores, así como sus países de origen.
Pero una vez haciendo ese análisis, el caso de Nexos ya no se me hace tan relevante, sino realmente saber cómo se ha ido modificando históricamente la participación de la mujer en las profesiones arriba mencionadas. Tal vez sea solo cuestion de tiempo y en tal caso, de tomar acciones simples para hacer más claras las políticas editoriales y motivar la participación de generaciones más jóvenes.
¿Que puede hacer nexos por las mujeres? Y por que habria nexos (O cualquier otra publicación) que hacer algo por las mujeres (O por los pobres, o por los indigenas o por los hombres desempleados etc).
¿Por el simple hecho de serlo deben tener espacios? Creo que los espacios se ganan, no se conceden por genero.
buen’isimo
el «competitivo» solo contesta los facilitos…
Oscar C: si uno se queda en la superficie de las cosas, suele hacer preguntas retóricas como las suyas. Lo lamentable para usted, es que esas proguntas han sido ampliamente contestadas, y sin retórica.
Desgraciadamente en México la mujer sigue siendo relegada en muchos sentidos. La sociedad está tan acostumbrada a esto que no se da cuenta del machismo que predomina en el país y de la poca importancia que se le da al papel de la mujer en la sociedad y en la economía mexicana. Hay grandes mujeres en México que tienen mucho que ofrecerle al país, pero si no las dejamos participar nunca vamos a descubrir su talento.
Gracias
Preguntas sobre el tema: ¿no se supone que hay más mujeres que hombres en las carreras universitarias mexicanas? ¿Será un asunto un discriminación que no publiquen en Nexos? ¿Entonces por qué en la sección de esta revista, sobre la Suprema Corte, hay textos escritos por señoritas estudiantes de Derecho? ¿No será que lis espacios se abren por la combinación de capacidad e interés?
Los postgrados en King’s College Londres no quitan lo falaz a los argumentos. Lástima.
Pregunta de colofón: ¿cuántos de los indígenas que «andan en la lucha» escriben en Nexos? Y son machitos…
Excelente artículo. Hace algunas semanas había hecho una rabieta enorme cuando leí el artículo de Luis González de Alba, ahora me siento tranquila al ver que le han respondido como las mujeres sabemos hacerlo: inteligentemente.
Laura, llegué hasta aqui por un tweet.
Leo a Luis González en Milenio, ahora iré al artículo que mencionas, para entender mejor de que se trata esto.
En algunas zonas de México, las mujeres no tienen opciones, mi madre de Coahuila, solo pudo estudiar para secretaria, viviendo después en el DF, sus hijas, nos fuimos a la Universidad, yo soy ingeniero, mi hermana diseñadora y mis primas, las de Coahuila, hay otra diseñadora y dos contadoras.
Hoy en este 2010, mientras los que siguen eso de los ‘Usos y Costumbres’ y entregan a sus chamacas de 14 años, a cambio de un cartón de cerveza, otras estamos en fábricas, todas viviendo en el mismo país.
Además de una Miss Universo, de poder realizar el servicio militar de manera voluntaria, de tener una rectora en el INP, lo que nos hace falta es que una mujer sea Presidenta de este México Moderno.
saludos