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En su libro, Idea de la Muerte en México, Claudio Lomnitz escribe, entre otras cosas, sobre cómo se celebra el Día de Muertos en la actualidad y lo que significa para la sociedad y el Estado.

…la globalización en México ocurrió bajo el signo de la norte-americanización: la competencia entre y combinación del Día de Muertos con Halloween proveieron más oportunidades identitarias y políticas.

Hubo cierta reacción en contra de Halloween desde su adopción más temprana, en los años sesenta, pero el sentimiento fue más estridente en los ochenta.

El rechazo de Halloween y la hiper-nacionalización del Día de Muerto rápidamente promovió el Día de Muertos “tradicional”, caracterizado particularmente por la ofrenda, y fue adoptado como un asunto muy mexicano, incluso en regiones en las que nunca se había practicado, como el norte de México, y por clases sociales que desde tiempo atrás se habían distanciado de este ritual ya sea por que eran seculares o porque eran católico modernizados.

Los múltiples usos políticos del Día de Muertos desde los ochenta llevó a una adopción masiva de esta fiesta por tomadores de decisiones de varios cepas. Como resultado, los altares y calaveras del Día de Muertos fueron implantados como elementos básicos de la identidad nacional en estados y regiones del norte de México, en donde estos rituales o nunca habían sido importantes o habían sido abandonados. Por ejemplo, el Día de Muertos del 2001, el Secretario de Educación de Nuevo León anunció que 90% de las escuelas pondrían altares de muertos y no celebrarían Halloween. En Zacatecas no hubo una política educativa oficial, pero las asociaciones de maestros y padres de familia organizaron concursos para el mejor altar en todas las escuela. En el  muy americanzado Sinaloa, el Secretario de Educación llamó a los maestros a no celebrar Halloween. En 2003, la moderna y católica Primera Dama, Marta Sahagún, puso una ofrenda de muertos en Los Pinos por primera vez en la historia de México.

Vale la pena agregar, que en el desfile alegórico del bicentenario hace unos meses, casi la cuarta parte final del desfile estuvo dedicado a las calaveras y la muerte.

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