agosto 30, 2013

¿Qué quiere la Sección 22 del SNTE-CNTE?

Luis Arturo Tapia
GT-pizarron

La Sección 22 (S-22 de aquí en adelante) es la expresión más lograda de la disidencia magisterial surgida a finales de los años 70. Se trata de la única sección del SNTE en la que la disidencia tiene control pleno del comité ejecutivo seccional, y por ello goza de una gran autonomía política frente a la dirigencia nacional del Sindicato. Además, la S-22 desterró prácticamente cualquier fracción de los llamados institucionales –afines a la ex lideresa, Elba Esther Gordillo-, algo que no se puede decir de Michoacán, Guerrero o Chiapas.[1]

Así también, en Oaxaca no se ha formado una oligarquía sindical enquistada y cooptada por la clase política local. Esto hace menos frecuentes las expresiones de clientelismo como método para la asignación de los bienes del sistema educativo entre el magisterio, aunque no así ciertas expresiones de control corporativo. Por todos estos hechos, la S-22 resulta una expresión singular al interior del SNTE y de la misma CNTE.

A diferencia de otras, la S-22 muestra la mayor capacidad de movilización entre las secciones disidentes, lo que revela al menos dos rasgos también singulares: una alta coordinación interna, y un control eficiente sobre las bases magisteriales. Esta singularidad se muestra en el siguiente gráfico:

grafica-1

Los rasgos mencionados le permiten a la S-22 ser la fracción de la CNTE que más maestros aporta a las movilizaciones que estamos viendo en el D.F.

La dinámica política al interior de la S-22 no es fácil de entender, ya que transcurre a través de las tensiones y los acuerdos entre sus numerosas corrientes político-sindicales, las más importantes de ellas con tendencias socialistas. Una idea general de este panorama lo muestra el siguiente cuadro:

tabla-1

Estas denominaciones ofrecen elementos para entender lo que estamos viendo no sólo en las movilizaciones de estos días, sino también en el veto a la reforma educativa. En general, parece que no estamos ante un movimiento que se mueva dentro de los parámetros del liberalismo político. Otorga prioridad a lo social frente al individuo (sea alumno o transeúnte). En tal sentido sus acciones parecen suponer una tensión entre libertad individual y libertad del grupo, entre voluntad individual y voluntad colectiva, y finalmente entre derechos individuales y derechos colectivos. No reivindican la libertad del individuo, sino la libertad del grupo, y quieren anteponer el poder popular al poder político (opresor).

Quizá la mayor confrontación que vemos estos días sea entre dos concepciones de justicia. La S-22 es heredera de una concepción igualitarista, teme a las diferencias que puedan surgir entre maestros a partir de las reglas de incentivos basados en el mérito. La reforma educativa por el contrario, entraña precisamente esto: la diferenciación a partir del esfuerzo y del desempeño individual. La S-22 y la CNTE promueven así la expansión de un campo de derechos sobre una base igualitaria.

La coyuntura de conflicto magisterial actual revela un signo de debilidad tanto en la joven democracia mexicana como en su Estado. Las instituciones actuales no han logrado remplazar los mecanismos tradicionales del sistema político autoritario para la administración de conflictos derivados de discursos y estrategias políticas de movimientos que no se mueven dentro de los cauces del liberalismo político.

El conflicto actual revela también que no han madurado los mecanismos para el cambio social y político en el país; y esto tanto por la constitución y/o radicalización de los actores, como por la obsolescencia de las reglas para el juego político. En otras palabras, la estrategia de la S-22 responde a una característica del viejo sistema político mexicano según la cual los conflictos sociales han sido el mecanismo de gestación de las reformas institucionales. Los cambios o conquistas han seguido a los conflictos, y la S-22 sabe que en Oaxaca esta ha sido la regla y que ahí la estrategia derivada de este cálculo es social y políticamente rentable.

Luis Arturo Tapia es doctor en ciencias sociales por la FLACSO-México.


[1] El caso de la Sección 59 en Oaxaca es reciente, y su posible status como sección institucional es discutible.

Fuentes referidas

Cortes, J.V. (Coord.) 2006, Educación, sindicalismo y gobernabilidad en Oaxaca, Editorial del Magisterio, México.

Hernández R., Samael. 2006, “Insurgencia Magisterial y Violencia Gubernamental en Oaxaca.” En Joel Cortes V. (Coord.) 2006, Educación, sindicalismo y gobernabilidad en Oaxaca, Editorial del Magisterio, México.

Para una mayor profundización acerca de la S-22 ver:

Tapia G., Luis Arturo. 2013, Sindicalismo Magisterial y Logro Educativo. La Sección 22 y las Secciones Institucionales del SNTE. Tesis doctoral. Flacso-México.

Te recomendamos:

13 comentarios a “¿Qué quiere la Sección 22 del SNTE-CNTE?”


  1. josé angel miramontes

    Los grandes problemas nacionales no son producto de lo que enseñan o dejen de enseñar nuestros maestros. En la difícil problemática educativa nacional hay una multi diversidad de factores que se conjugan. Sin dejar de reconocer que, como en todas las profesiones de la vida (medicina, ingeniería, abogacía, periodismo, deporte, etc.) también en el magisterio existen buenos, malos y regulares docentes. Creo que más que los maestros, lo que está fallando es el sistema político vigente, sus gobernantes y los partidos que lo encabezan. ¿Por qué empecinarse en echarle exclusivamente la culpa a los maestros de la mala calidad de la educación? ¿Acaso son ellos los únicos personajes involucrados en el proceso enseñanza-aprendizaje? ¿Qué no cuentan también los deficientes modelos educativos calcados de otros países, que a lo mejor allá fueron funcionales pero que aquí en México han sido un fracaso?
    ¿Qué acaso no cuentan los precarios materiales educativos y tecnológicos con que “cuentan” nuestras escuelas? Y qué decir de las paupérrimas condiciones en que se encuentran una gran cantidad de recintos educativos, con aulas de cartón, sin luz eléctrica y alejadas de eso que pomposamente llaman civilización? ¿Cómo exigirle a un maestro del medio rural óptimos resultados cuando muchos de sus alumnos llegan sin alimento en la panza y a media clase se están durmiendo? ¿Cómo señalar a los docentes que en los medios rural y/o suburbano, le dan clases o a todos los grupos (de primero a sexto) (escuelas unitarias), o a dos grupos cada uno (escuelas tridocentes) o a tres grupos cada uno (escuelas bidocentes)? Y qué decir del salario que devengan los profesores. La docencia debería ser la profesión mejor pagada por la función social desarrollada; sin embargo, esto no es así. ¿Acaso un regidor, un diputado, un senador, un comisionado del ife o del ifai, la labor que desempeñan es más noble o más importante que la de un maestro? México es un país de grandes desigualdades, donde la riqueza generada no se distribuye con equidad. No quiero decir con esto que a todos hay que pagarles por igual, sino en función de la tarea social desempeñada. Por otra parte, no es cierto que los maestros en lucha se opongan a ser evaluados. Cada año, a muchos miles de ellos y sus grupos se les aplica la prueba Enlace y de Carrera Magisterial, lo que ellos reclaman son tres cosas: una, que su desempeño se someta a una verdadera evaluación, donde no sea sólo la prueba aplicada la que determine su rendimiento. Dos, que el diseño de los exámenes a aplicar, contemplen las gran diversidad cultural y las regiones en que laboran los maestros y, tres, que la evaluación aplicada no sea punitiva, es decir, que no se utilice para quitarle a él y su familia la base de su sustento, por que si de eso se trata, como digo en mi comentario anterior: vámonos evaluándonos todos -no nada más a los maestros- y haber cuánta gente pasa la prueba del ácido y cuánta se queda sin chamba.


  2. josé angel miramontes

    Por qué los maestros tienen que ser evaluados a cada rato o cuando se le ponga al gobierno? Qué no se supone que al entrar al servicio la misma autoridad les entrega un título que se registra en el área de profesiones de la sep y que los ampara para ejercer la docencia? Qué no se supone que durante su tiempo de servicio han recibido cursos de capacitación y actualización avalados por la sep? Qué no se supone que muchos de ellos -la mayoría pienso- ha realizado diplomados, especialidades, maestrías y hasta doctorados, todos ellos también con el aval de la secretaría de educación. ¿En verdad creen las autoridades y sus jilgueros oficiosos que al evaluar al docente, en automático, se va elevar la calidad de la educación? Y si de evaluar se trata, porqué no nos evaluamos todos? ¿Por qué no se evalúan cada año a los regidores, diputados, senadores, presidentes municipales, gobernadores y hasta al mismísimo presidente de la república, en torno a su gestión administrativa y en función de eso determinar su continuación en el cargo? De seguro, a la primera saldrían todos reprobados. Y en ese tenor, ¿por qué no se evalúan cada año, a los ministerios públicos, jueces, magistrados, y a los comisionados del ifai, del ife, de los derechos humanos, de la cofetel, y de todas las instituciones de la república? Digo para estar todos parejos. Por otra parte, critican el hecho de que algunos maestros hereden a sus hijos una plaza al jubilarse, pero qué no es lo mismo cuando un junior hereda el cargo administrativo que le cede su padre en su empresa, muchas de las veces sin contar con la preparación para ocupar el cargo. Nomás por que es el hijo del dueño. Ejemplos: Televisa, Salinas y Rocha, Coppel, Ley, El Cid, Bimbo, etc.


    • Pablo Castillo

      José Ángel, no se en que ambiente laboral te desarrollas pero en el sector privado, donde trabaja la gran mayoría de los mexicanos todos los días hay evaluaciones. Si tu vas al doctor y no te curas vuelves a ir con el o buscas otro más? Eso se llama evaluación. Si una empresa te presta un servicio y no te cumple lo que te ofreció o adquiriste, vuelves a ella sin chistar o te vas con otra? Eso se llama evaluación. Yo como empleado, si no cumplo mi trabajo todos los días me corren por lo tanto estoy sujeto a evaluación diaria, semanal, mensual y anual y no importa si tengo título o no. Tengo que cumplir con un estándar de calidad, así sea yo doctorado en la materia y el mejor del planeta, punto. ¿Están los maestros haciendo eso?
      Respecto a tu último párrafo de que si un junior hereda el negocio del papa, es absurdo que lo compares con heredar plazas de maestros. Para empezar, el riesgo lo corre el dueño de la empresa y si deja a una persona incapaz es muy probable que la empresa se vaya a la quiebra y lo más importante son dos cosas; uno es su patrimonio privado y no el de todos los mexicanos que pagamos con nuestros impuestos su función y dos la trascendencia de que quiebre una empresa por ineptitud de sus administradores, jamás será comparable con el nivel de educación que reciben los futuros hombres mexicanos que tendrán a su cargo en 15/ 20/30 años las riendas del país.
      Los políticos si están sujetos a evaluación y si no pregúntale al PAN como le fue en su pasada evaluación del 2012. Coincido contigo que a otra serie de funcionarios deberían de ser sujetos a una evaluación periódica, todos lo somos y ellos son una casta divina.
      ¿Una pregunta? No te sorprende encontrar que el mayor rezago educativo se da en los estados donde la coordinadora tiene más presencia y/o poder? Tendrá eso que ver con sus principios igualitarios? Yo supongo que la calidad de los maestros es aproximadamente la misma en todo el país, en términos generales las carencias son las mismas en todas las escuelas públicas, entonces porque el rezago tan grande en esos estados? Esa actitud va ayudar a que los alumnos estén mejor preparados? Es algo para ponernos a pensar en el México del futuro.


  3. Ricardo Cuevas

    Esto está muy bien, lo malo es que me dormí a medio artículo… esperaba ver una lista de las peticiones que el CNTE pretende obtener de hacerle un infierno de vida a los demás ciudadanos.

    Según entedí en un resumen de 2 líneas…los de la CNTE dicen “o todos coludos o todos rabones” (igualitarios) y la reforma dice “Si te esfuerzas más, te doy un premio”(basado en esfuerzo individual)???

    Esto debería de ser un tema apto para cualquier ciudadano ¬¬


  4. CHUCHO

    NORBERTO: ES CÓMODO ESCRIBIR COMENTARIOS CRITICANDO EL MOVIMIENTO MAGISTERIAL, SIN PASAR POR LAS PENURIAS Y CONDICIONES LIMITANTES POR FALTA DE INFRAESTRUCTURA EN EL SISTEMA EDUCATIVO MEXICANO A LAS QUE SE ENFRENTA UN MAESTRO DÍA A DÍA. UN SISTEMA IGUALITARIO NO NECESARIAMENTE SIGNIFICA QUE HAY QUE PREMIAR A LOS MAESTROS FLOJOS E IGNORANTES, SINO, MÁS BIEN, LA LUCHA POR UN SISTEMA EDUCATIVO DE ALTA CALIDAD, GRATUITO, Y CON POLÍTICAS DE DIGNIFICACIÓN, Y NO DE SANCIONES A LOS DOCENTES. TE RECOMIENDO LEER: https://docs.google.com/file/d/0B1jY8wjvqhCkbExfblVtYkxUWTA/edit


  5. Gehú González Cantellano

    Gracias por publicar artículos como éste. En lo particular me ayudan a entender mejor lo que acontece respecto a las posiciones tanto del gremio magisterial y en aprticular de la S-22 y la reforma educativa.
    De alguna manera puedo ver que muchos se redicalizan en sus posiciones: los maestros, los padres de familia, el gobierno y la sociedad en general. Lo ideal sería que al final, porque ésto tiene que tener un final, se lleguen a acuerdos donde todos tienen que ceder algo.
    Gracias.


  6. Javier Zamora

    El repaso de los últimos 150 años de historia tiene suficientes elementos para analizar que ni el extremo de izquierda o de derecha han resuleto los problemas. Una análisis frío lleva a la conclusión que el camino más adecuado sería el liberalismo democrático. Pero por lo que se ve, el CNTE ideologicamente tiene por lo menos 25 años de retraso. Son resabios izquierdistas de los 70s que viven del presupuesto tan comunes en México en esos años


  7. Norberto Morales

    Me parece que la concepción igualitarista (en cursivas, ciertamente) ha resultado desastrosa para nuestro país. No sólo en el campo de la educación sino en todos. Hay un confusión entre dicho concepto y los de justicia y equidad. Reconocer el esfuerzo, el mérito individual y hasta colectivo es motivador, pero caer en políticas de “a todos igual sin importar lo que hagamos” nos transforma en masa sin ideas, sin iniciativa, y vuelve nuestro entorno en justamente lo contrario: un lugar injusto e inequitativo.
    Y cierto la S-22 funciona como en antaño, y nos remite en automático a los años setenta. De hecho, el cuadro que presentas con las corrientes de la S-22 llama la atención: ¿pro-chinos- pro-soviéticos? Es decir, maoístas y leninistas, ¿cierto?
    ¡Vamos,pues ni los chinos ni los rusos actuales creen ya en eso!
    Saludos cordiales,