
El nuevo marco institucional en materia de transparencia en México trae consigo una promesa tan ambiciosa como urgente: recuperar la confianza social en las instituciones públicas. No se trata sólo de reformar leyes o rediseñar estructuras, sino de asumir que la legitimidad democrática se construye por medio de gobiernos que actúen con mayor eficiencia, inteligencia y oportunidad.
La confianza, como sabemos, no se impone: se construye. Y esa construcción requiere tiempo, coherencia y voluntad política. Supone también comprender que la legitimidad no se sustenta únicamente en la legalidad, sino en la capacidad del Estado para responder a lo que verdaderamente le importa a la sociedad. Una exigencia que puede encontrarse cada día en distintos ámbitos de la vida pública —como salud, educación, seguridad o justicia—, y que requiere nuevas herramientas para comprenderla y atenderla. Un concepto se abre paso como respuesta estratégica a los tiempos actuales: la transparencia predictiva.
Un nuevo modelo de transparencia
La transparencia predictiva es una forma avanzada de gestión de la información pública. Se basa en el análisis masivo de datos —particularmente de solicitudes históricas de acceso a la información— y en el uso de inteligencia artificial para identificar patrones semánticos y temporales, anticipar temas críticos y predecir cuáles serán las futuras demandas sociales de información.
A diferencia de los enfoques tradicionales —reactivo, activo o proactivo—, este modelo no espera a que la información sea requerida vía solicitud ni se limita a cumplir con las obligaciones legales. Se adelanta. Reconoce lo que importa, lo que falta, lo que duele. Y al hacerlo, contribuye a tres propósitos esenciales: optimizar la gestión pública, al anticipar cargas operativas; generar conocimiento institucional, al identificar y difundir información de interés social; y orientar decisiones de política pública, al detectar señales tempranas de posibles problemáticas públicas.
Un Poder Judicial con pulso social
La transparencia predictiva cobra especial relevancia frente a uno de los procesos de rediseño institucional más determinantes del presente mexicano: la reforma constitucional en materia de justicia y, con ello, la elección de quienes integrarán el nuevo Poder Judicial. Más allá de la reconfiguración institucional que está por venir, y que no está siendo menor, la clave de este proceso radica en dotar a este Poder del Estado de suficiente solvencia técnica, independencia política y una capacidad real de comprensión y conexión con las expectativas sociales.
Aquí es donde la transparencia predictiva puede hacer la diferencia, al ofrecer a los aspirantes a jueces, magistrados, y ministros una brújula y recursos informacionales estratégicos para conocer y comprender qué exige la sociedad en relación con la justicia y el Poder Judicial en México, dónde hay vacíos informativos que se deben solventar y priorizarse en la función jurisdiccional para contribuir a la mejora institucional del ecosistema de justicia en nuestro país. No se trata de ajustar discursos a tiempos políticos, sino de usar esta coyuntura constitucional como oportunidad para generar cambios profundos que verdaderamente transformen la justicia en México.
Caso de estudio: Suprema Corte de Justicia de la Nación
Como parte de una serie de ejercicios piloto que buscan validar y consolidar el modelo de transparencia predictiva en México, se llevó a cabo el análisis de 2,305 solicitudes de acceso a la información dirigidas a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), registradas en la Plataforma Nacional de Transparencia. Estas solicitudes se procesaron mediante técnicas de análisis semántico y segmentadas a través de un modelo de red neuronal LSTM (memoria a corto y largo plazo), diseñado para identificar patrones y anticipar los temas que generarán mayor interés social durante 2025. Como resultado, el modelo arrojó una precisión del 66 %, con tres clústeres temáticos de alta prioridad:
- Sentencias judiciales. El análisis anticipa un aumento, durante los meses de mayo y julio, en las solicitudes relacionadas con versiones públicas de juicios de amparo directo emitidos por tribunales federales. Pero más allá del acceso documental, la expectativa gira en torno a una mayor apertura sobre el contenido mismo de las resoluciones: criterios clave, estructura argumentativa, contexto del caso y sentido de la decisión. La sociedad no sólo querrá saber qué se resolvió, sino cómo y por qué.

- Ponencia de la Ministra Lenia Batres. Se prevé, durante los meses de mayo y junio, un interés creciente por los asuntos turnados y resueltos por la Ponencia de la Ministra Batres, así como por su carga de trabajo, los tiempos de resolución y los criterios adoptados. Por otra parte, este interés también refleja una demanda de mayor transparencia institucional hacia la SCJN como órgano colegiado, particularmente en cuanto a la gestión y desarrollo de los trabajos en las ponencias.

- Presupuesto institucional del Poder Judicial. El modelo anticipa una vigilancia intensificada, durante los meses de mayo, junio y julio sobre el ejercicio presupuestal del Poder Judicial, con solicitudes específicas en torno a cuentas bancarias, inversiones, montos ejercidos y balances financieros. La tendencia apunta a mayor escrutinio social sobre el uso de recursos públicos.

Estos hallazgos no son simples proyecciones estadísticas. Se trata de potenciales y futuras necesidades de información pública y, al mismo tiempo, de señales de alerta temprana sobre los temas que la sociedad observa con mayor atención. Representan puntos de conexión entre la sociedad y las instituciones públicas; de la misma forma, constituyen insumos estratégicos para que, quienes aspiran a conformar el nuevo Poder Judicial, diseñen campañas informadas, posicionamientos sensibles y planes de trabajo orientados a lo que verdaderamente importa. Son una guía para construir un nuevo Poder Judicial con pulso social.
Anticipar lo que importa
En un país marcado por la polarización política, la desinformación y el desencanto institucional, los vacíos informativos se convierten en amenazas para la democracia. Alimentan la desconfianza, erosionan el debate público y profundizan el distanciamiento entre el Estado y la sociedad. Frente a ello, la transparencia predictiva no sólo ofrece una vía para conocer el pulso social presente y futuro, sino que habilita una estrategia concreta para transformar el Poder Judicial desde dentro, con información oportuna, eficiencia operativa e inteligencia institucional.
Por supuesto, este modelo no está exento de desafíos. Requiere capacidades técnicas, inversión pública y un marco ético robusto que garantice su uso responsable. Pero si se implementa con rigor, puede convertirse en una herramienta estructural para anticipar, prevenir y decidir mejor. El verdadero valor de la transparencia predictiva no reside únicamente en su capacidad de predicción, sino en su potencial transformador. Con información estratégica y acciones alineadas con las necesidades sociales será posible construir un Poder Judicial ideal.
La transparencia en México vive un nuevo momento. Y con ella, la posibilidad real de recuperar la confianza social en las instituciones públicas. El desafío ya no es conocer el pasado, sino anticipar lo que viene y actuar con responsabilidad. Hoy, el turno es del Poder Judicial y de quienes aspiran a transformarlo.
Jaime Cerdio
Economista por el IPN y maestro en administración pública y política pública por el TEC de Monterrey. Especialista en políticas públicas, apertura institucional e incidencia social.