Covid-19: el impacto de la vacunación en México

Recientemente se publicó en The Economist la actualización de un análisis de la mortalidad ocasionada por covid-19; estima que, hasta la segunda quincena de junio de 2022, el número de fallecimientos a nivel global podría estar entre 20 y 26 millones. Las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) calculan que entre enero de 2020 y diciembre de 2021 perdieron la vida por la pandemia entre 17.1 y 19.6 millones de personas en el mundo.1 En México, los análisis de mortalidad en exceso realizados por el gobierno estiman que, desde que comenzó la pandemia y hasta finales de marzo de 2022, en nuestro país ha habido 661 737 defunciones adicionales a lo esperado en un periodo similar, de las cuales 495 016 han estado relacionadas de manera directa o indirecta con covid-19. Invariablemente, estos números dan cuenta de la extraordinaria gravedad de la pandemia.

Ilustración: Víctor Solís
Ilustración: Víctor Solís

Antes de concluir el primer semestre de 2020 y en medio de la primera etapa de la emergencia por covid-19 a nivel global, varias compañías farmacéuticas comenzaron a desarrollar vacunas a partir de metodologías creadas años atrás para combatir otras enfermedades. En muy poco tiempo se logró disponer de vacunas para frenar el daño causado por el entonces nuevo coronavirus (SARS-CoV-2) que cumplieron todos los requisitos necesarios para garantizar su seguridad, eficacia y calidad; en los primeros días de diciembre de ese mismo año, la autoridad regulatoria de México (la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, Cofepris) otorgó la primera autorización para uso de emergencia a la vacuna disponible (Pfizer/BioNTech). En los siguientes meses se autorizaron otros ocho biológicos más que fueron llegando a nuestro país de forma paulatina. El programa de vacunación se ha realizado de forma ininterrumpida conforme se han completado las etapas que iniciaron con el personal de salud el 24 de diciembre de 2020 y posteriormente determinadas por grupos de edad. Al inicio del segundo semestre de 2022 se han aplicado más de 200 millones de dosis en personas mayores de 12 años y se inició ya la vacunación de menores.

Los resultados de la primera evaluación de la eficacia de las vacunas en los estudios clínicos revelaron que su uso permitía alcanzar exitosamente el objetivo más importante en ese momento: evitar el covid-19 grave y las defunciones. Este logro permitió hacer frente a la situación con mayor confianza y con la esperanza de que pronto terminara la emergencia. Meses después, con la evidencia generada tanto en los estudios clínicos como con el uso de la vacunas en la población general, se ha observado que en general ninguna de las vacunas tiene la capacidad de interrumpir el riesgo de contagiarse con el virus causante de covid-19 y de contagiar a otras personas, lo que obliga a tener que mantener las otras medidas no farmacológicas de prevención y control (cubrebocas, ventilación, sana distancia e higiene de manos entre otras), especialmente ante la aparición de variantes y subvariantes del virus SARS-CoV-2 y las olas epidémicas que han provocado.

Con todos los esfuerzos realizados por un gran número de instituciones nacionales, empresas, secretarías de Estado y de todos los niveles de gobiernos, se logró que México fuera uno de los primeros países no productores de vacunas en contar con grandes cantidades de dosis, y que el abasto sostenido de biológicos de diferente tipo, marca y procedencia hicieran de México uno de los diez países en el mundo con el mayor número de dosis disponibles de vacunas contra covid-19.

La evolución de la epidemia, que ocurre en brotes recurrentes, permite comparar lo que ha ocurrido antes y después de la vacunación. Para responder la pregunta ¿cuántas muertes evitaron las vacunas en nuestro país hasta ahora?, nuestro grupo realizó un análisis preliminar en el que evaluamos el posible impacto de la vacunación durante las dos últimas olas epidémicas causadas por las variantes Delta (entre mayo y noviembre de 2021) y Ómicron (entre noviembre de 2021 y abril de 2022) en México. A partir de la información pública y considerando cuántas personas podrían contagiarse, cuántas ya habrían sido infectadas, cuántas vacunas se aplicaron y el número de defunciones asociadas a covid-19 y causadas por covid-19, encontramos que, de no haber tenido la protección conferida por las vacunas, hubieran ocurrido aproximadamente 239 908 defunciones adicionales a lo que se observó durante esos periodos: se evitaron 147 299 muertes en la tercera ola epidémica (variante Delta) y 92 609 en la cuarta (variante Ómicron).

La protección conferida por las vacunas ha sido una de las intervenciones fundamentales para disminuir el impacto de la pandemia en cuanto al número de personas con enfermedad grave, hospitalizaciones y defunciones después de la primera y la segunda olas epidémicas, causadas por el virus original y la variante Alfa, respectivamente, que ocurrieron antes de que hubiera disponibilidad de vacunas y de que se lograra tener niveles de protección suficientes.

En la tercera y cuarta olas se observó que, aun cuando el número de casos confirmados fue cada vez mayor, las necesidades de hospitalización, la gravedad de los pacientes hospitalizados y las defunciones se redujeron de manera importante y creciente en cada una de ellas.

Ante el avance de la quinta ola epidémica de covid-19 en México, en la que los virus dominantes son las subvariantes de Ómicron (actualmente BA.2, BA.2.12.1 y BA.2.9; pronto veremos el aumento de BA.4 y BA.5 que ya está ocurriendo en otros países y ya comenzó en el nuestro), que tienen características de evadir parcialmente la respuesta eficaz de los anticuerpos y provocar fácilmente reinfecciones, reiteramos la gran utilidad y seguridad que han demostrado tener todas las vacunas que se han utilizado en México. Una conclusión evidente es la importancia de que la mayor proporción de la población cuente con esquemas de vacunación completos y refuerzos, de acuerdo a su nivel de riesgo. También es necesario tener claro que ante la ocurrencia de infecciones y reinfecciones, incluso en vacunados, es necesario mantener las medidas para prevenir contagios y complicaciones (cubrebocas, ventilación, higiene de manos, sana distancia y aislamiento). En la medida en que esto se logre en esta etapa de la epidemia, el número de contagios será menor, así como la gravedad, las complicaciones, secuelas y defunciones causadas por covid-19.

Las vacunas son una realidad hasta que se aplican. La vacunación en la actual pandemia es un hito para la historia de la humanidad que va mucho más allá de haber desarrollado las vacunas en pocos meses; la capacidad industrial para la producción y la logística, las negociaciones para la adquisición, los programas de vacunación y la excelente aceptación de la población han logrado modificar el impacto y las consecuencias de la pandemia de covid-19, y sin duda son un elemento clave para construir y conservar la nueva normalidad en esta historia que aún no termina.

 

Grupo de trabajo en Epidemiología del Programa Universitario de Investigación en Salud, UNAM
Gustavo Cruz Pacheco, Mauricio Rodríguez Álvarez, María de Lourdes García García, María Eugenia Jiménez Corona, José Fernando Bustamante Castañeda, Daniela de la Rosa Zamboni, Samuel Ponce de León Rosales


1 COVID Excess Mortality Collaborators, “Estimating excess mortality due to the COVID-19 pandemic: a systematic analysis of COVID-19-related mortality, 2020–21”, The Lancet, 399 (10334), 2022, pp. 1513-1536.

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Publicado en: Salud