“Para resolver un problema lo primero que tenemos que hacer es reconocerlo con toda su crudeza, y hay que verlo como es”, dijo en entrevista con El Universal el secretario de Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, en referencia a la esclavitud infantil en México, que, según cifras del propio periódico, involucra a cerca de dos millones 500 mil menores de edad.
Y tiene razón. Hay que verlo como es.
Tres ejemplos recientes:
1. Los jornaleros del norte del país, la esclavitud “tradicional”. En un extenso y muy bien documentado reportaje, el Los Angeles Times comprobó que varias de las granjas que producen los vegetales que se exportan a Estados Unidos tienen a sus trabajadores en condiciones infrahumanas. Les pagan poco –cerca de 100 pesos al día por jornadas de hasta 15 horas, cuando según el artículo 123, fracción A, inciso I, pueden trabajar un máximo de ocho–, y muchas veces les retienen el dinero. Los obligan a vivir en las granjas mismas, muchas veces sin camas, entre ratas y sin agua corriente. Casi nunca reciben la remuneración a tiempo. Muchas veces, según el reportaje, los patrones retienen el sueldo hasta el final de la temporada de trabajo –hasta tres meses– para evitar que los jornaleros se vayan.
Las granjas también operan tiendas de raya, aquellas que se volvieron tristemente célebres durante el porfiriato. En las tiendas de las compañías los jornaleros reciben créditos muy inflados, que consumen gran parte, si no es que todas las ganancias del trabajo realizado. Aun así, el gobierno federal premió a dos de estas empresas por ser “exportadoras del año”.
Los jornaleros del valle de San Quintín –al sur de Tijuana– se encuentran en huelga. Las empresas no han respondido.
2. Los trabajadores automotrices, la esclavitud “moderna”. Según exempleados de la planta armadora de Mazda, en Guanajuato, las largas jornadas de trabajo causan que varios de ellos se convulsionen. La respuesta de los superiores ha sido retirarlos de la línea de armado, sin recibir atención médica. Varios de ellos, con problemas de columna y tendones en las manos, han tenido que ser operados. Y 20 fueron despedidos por denunciar a su jefe. El sindicato no los ha querido apoyar.
3. La trata de personas. A principios de febrero, tras recibir una denuncia de un trabajador que logró escapar, la policía federal ingresó a una fábrica en Jalisco. Adentro encontraron a 129 trabajadores –entre ellos 121 mujeres y seis menores de edad– en la peor situación posible. Después de ser liberados, los empleados declararon que habían sido abusados sexualmente por sus superiores, que los retenían contra su voluntad y que no tenían contrato alguno. La empresa, que fabricaba ropa, era propiedad de cuatro coreanos que no tenían permisos migratorios.
El México de 2015 es un país en el que la esclavitud es tolerada e incluso premiada.
Esteban Illades es editor en nexos.

¿Y no nos escandaliza ver niños pidiendo limosna, vestidos de payaso o vendiendo dulces en la calle? Eso es explotación infantil. Y un atentado a su psique y su futuro. ¿Otro ejemplo (más lejano) de la nueva esclavitud? También las plantas en Shen Zen donde se fabrican celulares y computadoras; los químicos con los que limpian son neurotóxicos.
Que barbaro hasta donde han llegado los humanoides porfiristas, la explotación se debe por lo «poquito» que gana la oligarquía, pobres trabajadores que abusivos han sido a través de la historia, han abusado de las ganancias del capitalismo salvaje.
Es infrahumano lo que pasa en nuestro país, nos quejamos de lo que hacen en Estados Unidos con los pobres inmigrantes que se van para haya, y criticamos el abuso, pero nunca volteamos a ver lo que pasa en el patio de nuestra casa.
Otro lamentable hecho que indigna a toda la sociedad, pero que el gobierno es incapaz de solucionar, o se voltea para otro lado y no quiere ver la triste realidad de las cosas.
Lo mas triste, es ver lo que se gastan los partidos en promocionar, y todo a cuesta de los impuestos de los ciudadanos mexicanos, y ver lo que pasa con personas como las que comentan en su articulo, da una pena ajena.
Sigue faltando la «humanización» del trabajo en México por parte del sector empresarial, así como de las autoridades encargadas de velar por el «bienestar» del trabajador y claramente se observa que la balanza sigue pesando del lado de los capitalistas.
SI, descubre el gobierno, policia, gobernadores, presidentes municipales, diputados , senadoes, obispos, jueces , reporteros y que ? ellos todos con su silencio, moches , algaracas, omisiones, complicidades , comisiones estan hasta el cuello en el negocio, provocando el sufrimiento de miles de gentes, de hermanos y desde luego tratan de desgarrarse las vestiduras dando alguna declaracion o visitando a las victimas para tomarse la foto. negocio de grandes ganacias para las cadenas alimenticias comerciales en los EUA. muy facil ellos se declaran que es bronca de los empresarios y gobierno mexicano. considero que es responsabilidad y mayoritariamente del pueblo de EUA , gobiernos y empresarios de ambos paises.