Debido a que nos parece de oportuna y necesaria lectura, compartimos, de manera integral, el mensaje con el que Santiago Creel anunció que no contendería por la coordinación del Frente Amplio por México.
Estoy convencido de que el poder solamente tiene sentido en la construcción del bien común. En la creación de mejores condiciones de vida para todas las personas.
No debe ser nunca una obsesión personal, sino un medio para lograr transformar la realidad.
Hoy anuncio que le doy a Xóchitl Gálvez mi total apoyo para que encabece el Frente Amplio por México. Lo hago, con la plena convicción de que es mi deber.
La política es un bien que obliga y obliga precisamente porque es un bien lo que debemos buscar: el bien común.
En esta ética política, ningún interés personal o de partido puede estar por encima de México.
Estoy convencido que para lograr el cambio que México necesita, la mejor alternativa es mantenernos unidos en torno a Xóchitl.
Somos amigos, hemos sido aliados políticos y nuestras batallas juntos han sido múltiples.
La primera de ellas fue en el 2001, cuando ambos impulsamos, ella al frente de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y yo como Secretario de Gobernación, la reforma constitucional que reconoce plenamente los derechos de los pueblos y comunidades indígenas.
Como legisladores, hemos alzado la voz contra el autoritarismo y juntos en el 2015 recuperamos la alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México.
Respaldo la aspiración de Xóchitl Gálvez, y voy a dar esta batalla para defender lo que creo y lo que he tenido la oportunidad, el privilegio y la responsabilidad de construir.
A los que me recibieron en cada uno de los estados que visitamos, quiero que sepan que trabajaré sin descanso para que el Frente Amplio por México y Xóchitl adopten las propuestas y causas que hicieron grande nuestro movimiento. De corazón agradezco su apoyo y confianza. Y les pido que se sumen a la causa de Xóchitl Gálvez que ahora es la mía.
Soy parte de una generación, que con el legado de otras muchas generaciones, logramos consolidar nuestra transición democrática.
Lo hicimos en paz y apegados a derecho.
Consolidamos y creamos muchas instituciones modernas y democráticas: al árbitro electoral, independiente y ciudadano.
A la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, hoy tristemente debilitada.
A la Auditoría Superior de la Federación, para vigilar el destino de nuestros recursos públicos, hoy presionada desde el poder.
Al Instituto que garantiza la transparencia y el acceso a la información, hoy autoritariamente obstruido en su funcionamiento por instrucciones del presidente.
Al que defiende los derechos de las mujeres y al que previene cualquier forma de discriminación, hoy ambos minimizados.
Logramos la autonomía del Inegi y del Coneval. Y tuve la oportunidad de ser el impulsor de la gran reforma constitucional en materia de derechos humanos y, junto con otros, la que dio vida a los gobiernos de coalición.
Hoy sólo aspiro a estar en la primera línea de defensa de nuestra joven democracia y de todo lo que muchas generaciones hemos podido aportar.
Iré a esta lucha ciudadana como empecé mi vida pública, despojado de cargos públicos.
Iré con el convencimiento de que, así como logramos grandes cosas, también tenemos que reconocer aquello que nos faltó a quienes hoy formamos parte de la oposición.
No democratizamos plenamente nuestro sistema de partidos y nos distanciamos de los intereses ciudadanos.
Combatimos la corrupción, la impunidad y la violencia, pero no como se esperaba de nosotros.
Tampoco logramos los avances que hubiéramos deseado en el combate a la pobreza y a la desigualdad social.
Pero también hay que decir que México está peor que nunca con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Se han destruido muchas instituciones y nuestra democracia está en severo riesgo. Tenemos una trágica crisis de violencia, se ha destruido nuestro sistema de salud y se pretende destrozar la educación de nuestros niños.
Mi compromiso con el Frente Amplio por México es invariable: vamos a recuperar la paz, la tranquilidad y el bienestar de las familias mexicanas; vamos a construir una economía que genere riqueza y empleos; combatiremos sin cuartel la violencia, la pobreza, la desigualdad y todas las formas de discriminación y marginación. No descansaremos hasta que se nivelen las oportunidades para las generaciones de hoy y para las que están por venir. Con especial énfasis, trabajaremos para lograr la igualdad sustantiva de las mujeres en México
Daré la batalla con igual fuerza, para rescatar la vigencia de un estado social, democrático, sustentable y de derecho, que garantice plenamente los derechos humanos, para que todas y todos tengamos una vida mejor y más digna.
Lo haremos también para sanear y honrar la vida pública.
Hoy, ante ustedes, reivindico a la sociedad civil y a los tres partidos históricos que conforman el Frente Amplio por México. Nuestro país necesita diálogo y acuerdos, no peleas diarias sin sentido. La polarización que padecemos se tiene que detener ya.
Las manifestaciones que convocaron los grupos de la sociedad civil fueron cada una de ellas, lecciones cívicas que han sido el cemento que une este proyecto ciudadano y partidista.
A la luz de la historia, que matiza luces y aclara sombras, es necesario reconocer la labor del Partido Revolucionario Institucional. Pacificó al país después de la revolución, hizo el tránsito del poder militar al civil y le dio estabilidad por muchas décadas.
En lo político, siendo un partido hegemónico, aceptó dialogar y comprometerse con el PAN y el PRD para consolidar el proceso de transición hacia la democracia. Fui testigo y parte del acuerdo que abrió políticamente al país en 1996, no sin enormes dificultades.
El Partido de la Revolución Democrática encarna a esa izquierda que abrazó sin reservas la lucha electoral y que fue un impulsor determinante de nuestra democracia. Hoy es un aliado fundamental y necesario en el Frente Amplio por México.
Un elemento de inspiración que enriqueció mis reflexiones para tomar la decisión que hoy anuncio, fue el ejemplo que nos legó Heberto Castillo cuando en 1988 decidió hacerse a un lado para fortalecer un proyecto de cambio democrático.
Con el Partido Acción Nacional siempre estaré en deuda. Es mi casa, donde me he formado políticamente y a quien le debo todos los cargos y responsabilidades que he tenido. Sus fundadores, Manuel Gómez Morín y Efraín González Luna crearon nuestra institución bajo una ética política: la dignidad del ser humano y el bien común. Gómez Morín fue un constructor de instituciones, González Luna, un pensador humanista que promovió escuelas de ciudadanía.
Durante décadas, el PAN ha promovido la participación ciudadana, ha impulsado reformas políticas, ha pluralizado los órganos legislativos, ha gobernado de la mano de los ciudadanos y ha defendido su visión humanista y trascendente de la dignidad humana. Para mí es un orgullo ser parte de sus filas.
Parafraseando al maestro Gómez Morín: Xóchitl y yo, hemos encontrado un campo común de acción y de pensamiento y lo hemos sellado dándonos la mano sin reservas.
Tengo la fortuna y el privilegio de ser también amigo de Beatriz Paredes desde hace más de 30 años. Beatriz Paredes es y ha sido una servidora pública excepcional. Conoce al México profundo, a la cultura que nos da identidad, a la historia que nos da destino y tiene la visión de una estadista.
Ha sido para mí un enorme privilegio haber participado en los foros con dos mujeres excepcionales: Xóchitl Gálvez y Beatriz Paredes. Mujeres que representan al México moderno, al México democrático, al México que puede aspirar a salir adelante con su esfuerzo y su trabajo.
Xóchitl, Beatriz y yo, tenemos biografías, formación, experiencia, talentos y temperamentos diferentes. Esa es la riqueza que representamos, es nuestra fuerza.
Es también el vigor que sostiene a nuestra joven democracia, que hoy un autócrata pretende destruir.
Comprometo poner lo mejor de mí mismo: toda mi experiencia, inteligencia, capacidad, valor, carácter, trabajo en equipo y siempre ser factor de unidad.
Quiero dar esta batalla, por mi familia, pero también por las de todos los mexicanos.
Quiero ver al Frente como una sola familia.
Quiero seguir fortaleciendo su unidad para que le dé al pueblo de México la victoria que merece.
Esta victoria la lograremos de la mano de toda la ciudadanía.
De grano en grano de arena, se han construido las obras más importantes y trascendentes de la humanidad.
Demos lo mejor que tenemos. Si damos un paso, animémonos a dar dos, si nos tropezamos levantémonos de inmediato; si cometemos un error, reconozcámoslo sin paralizarnos. Que nada nos detenga.
Le pido a las dirigencias de los partidos, a sus militantes y simpatizantes, a las y los liderazgos de la sociedad civil que integran el Frente Amplio por México y a todos aquellos que mostraron su simpatía por algún aspirante, que mi decisión no frene el proceso democrático en el que nos encontramos. Este proceso es el mayor distintivo en contra de la simulación que están realizando desde el gobierno federal, por lo que debe de continuar y llegar a buen puerto.
A los dirigentes de los partidos y a los liderazgos sociales que han conformado el Frente, les agradezco lo que han hecho y les expreso mi respaldo total. Agradezco que me hayan permitido estar desde el 2019, en la construcción de lo que hoy es el Frente. A Marko Cortés, a Alejandro Moreno, y a Jesús Zambrano les doy las gracias y me reitero a su disposición.
Hoy pido a todas las fuerzas políticas y ciudadanas que hagamos un frente común. Estoy convencido de que a través del diálogo podremos superar diferencias y cada una encontrará, dentro del Frente Amplio por México, la trinchera desde la cual quiera dar esta batalla.
Agradezco a todas las personas que me han expresado su simpatía, a quienes me dieron su firma para avanzar en este proceso, a mi equipo que me ha acompañado, y desde luego a mi querida familia, sin la cual no estaría aquí.
A Paulina mi esposa, a mi hijo Santiago, a mis hijas María, Beatriz, Constanza, Paulina y Miranda, así como a mi nuera Eugenia y a mis nietos Santiago y Julia, de corazón muchas gracias.
Estoy seguro que Dios y la vida nos seguirán dando oportunidades para trabajar por México. En esa lucha, todas y todos contarán siempre conmigo.
Santiago Creel
Diputado con licencia. Exsecretario de Gobernación y Senador de la República de 2006 a 2011.