Los problemas que México enfrenta son complejos y por lo tanto requieren soluciones innovadoras, incluyentes, que vayan a la raíz y que partan de una perspectiva que nos considere a todos y todas. Aúna es una plataforma que busca impulsar nuevas representaciones políticas con liderazgos de mujeres, a fin de aportar al discurso público agendas y soluciones que puedan transformar al país. Uno de nuestros objetivos es ocupar la política en el espacio público, y en el espacio de la agenda.

Ilustración: David Peón
¿Qué es y por qué surge Aúna?
Aúna es una plataforma que reúne a mujeres que quieren impulsar y apoyar a otras mujeres que buscan estar en el espacio de la toma de decisiones. Somos un grupo diverso tanto en edades, como en etnia, afrodescendencia, geografía, profesiones, contextos, habilidades y hasta intereses; pero, nos unen las ganas de hacer más fácil la política para otras, de cambiar al país y de visibilizar nuestra agenda. Estamos cansadas de que la representación política tradicional sea violenta y excluyente.
A partir de la urgente necesidad de transformar el espacio político nace Aúna: para enfrentar los retos que padecen las mujeres en la política y, a la vez, promover la creación de una agenda pública que atiende de forma estructural los desafíos del país. Por un lado, es una red de mujeres (fundadoras) que impulsan y apoyan a otras mujeres que quieren participar en la política y ocupar puestos de decisión (nominadas). Por otro lado, es una agenda de propuestas que busca transformar la realidad social en materia de bienestar, políticas económicas incluyentes, protección al medio ambiente, igualdad de género y seguridad y paz.
Estamos convencidas de que juntas, como una red de mujeres que le apuesta a liderazgos innovadores, transparentes, plurales, íntegros, diversos, con trabajo comunitario y que rinden cuentas sobre su actuar, podemos reducir la polarización en la que nos encontramos y comenzar a pensar en el país que podemos construir. Nos inspiran las experiencias de otras mujeres que han trabajado en colectivo, y estamos convencidas que en nuestras diversidades radica nuestra fuerza.
Pensar en los desafíos que tiene México requiere un trabajo conjunto, colectivo, plural, diverso, incluyente y abierto. Pero la diferencia la hace construir una agenda desde y para las personas, poniendo a las desigualdades al centro y buscando nivelar el piso de quienes la han padecido y se encuentran en una situación de vulnerabilidad y exclusión. Este ha sido el proceso de construcción de la agenda de Aúna, que ha partido de la colectividad y el diálogo.
Agenda de Aúna: a través del diálogo llegamos a propuestas
En Aúna definimos los cinco ejes con los que queremos cambiar al país: 1) paz y justicia; 2) políticas ambientales; 3) políticas económicas para la equidad; 4) políticas para el bienestar, e 5) igualdad de género. Como punto de partida para un diálogo progresista, se generó un acuerdo con la Fundación Friederich Ebert México (FES) para que expertas y expertos desarrollaran análisis que fueran un punto de partida sobre estos ejes.
Posteriormente, entre enero y marzo de este año, se generó un proceso en el cual las nominadas –quienes en muchos casos serían candidatas por diversos partidos y regiones–, las fundadoras de Aúna e integrantes de la sociedad civil pudieran participar en un la discusión y socialización de dichos documentos base para generar propuestas. Para ello, se llevaron a cabo cinco foros temáticos nacionales y doce en los capítulos locales de Aúna que buscaban aterrizar las propuestas a nivel local, dado que varias de nuestras candidatas compiten en ese nivel. Los estados en donde quisimos aportar a la agenda local fueron la Ciudad de México, Jalisco, Nuevo León, Puebla, Oaxaca y Guerrero.
Nuestras discusiones se reflejaron en una sistematización de problemas relevantes para identificar las políticas públicas que puedan atenderlos. Nuestros irreductibles sobre el rumbo que debe tomar nuestro país se han traducido en un decálogo por cada eje temático, tanto a nivel nacional como local. Nuestros puntos clave están pensados desde el feminismo y la inclusión, atendiendo a las causas estructurales.
Igualdad de género: atender las raíces de la desigualdad
La agenda de igualdad de género de Aúna comienza en casa, y posteriormente se traslada al ámbito político, haciendo realidad la máxima que lo privado es político –más aún en tiempos de pandemia, teletrabajo y sobrecarga de cuidados. Como una plataforma de mujeres y para mujeres, nos preocupamos por el autocuidado, por la seguridad integral de nuestras nominadas –hoy día candidatas a puestos de elección popular–, por la eliminación de la violencia política, por la capacitación y formación, y sobre todo, por apoyarnos con empatía para formar una alianza.
En lo político, tenemos una agenda de transformación nacional y local que buscamos impulsar, tanto de forma particular como transversalizando el género en todos los ejes que tocamos. Entendemos que a las mujeres nos atraviesan diferentes desigualdades, es decir, las desigualdades por etnia, raza, condición de discapacidad, clase, entre otras. En este sentido, para nosotras es fundamental que el concepto de interculturalidad e interseccionalidad esté presente.
Particularmente nos interesa incidir a nivel nacional en políticas laborales, el sistema de cuidados, derechos sexuales y reproductivos, políticas contra la impunidad y los feminicidios y la violencia de género. Sumado a ello, y en ejemplos concretos, nos interesa que la Ciudad de México sea segura para las mujeres; que en Jalisco se legalice el derecho a la interrupción del embarazo, y que en Guerrero haya políticas específicas para mujeres, niñas y adolescentes para atender las consecuencias del narcotráfico.
Buscaremos, además, que existan estadísticas y datos desagregados por género, etnia, raza, condición de discapacidad, preferencia, orientación e identidad sexual para poder conocer dónde se encuentran las desigualdades y lograr su atención. No daremos un paso atrás en el presupuesto para la igualdad, buscando que este instrumento logre un piso parejo para todas las personas.
El cuidado como eje fundamental
Los cuidados deben ser reconocidos, reducidos y redistribuidos. Buscamos generar un sistema integral de cuidados que sea público y que cuente con un presupuesto para ello. Se trata de integrar a las instancias que otorgan cuidados, tener un registro de los servicios que aportan y centrarlos en las necesidades de las personas que requieren de cuidados según su edad y condición física. Estos servicios tienen que ser de calidad y con un financiamiento garantizado y multianual, como un derecho de la persona a ser cuidada.
Asimismo, es importante reconocer el derecho a las personas cuidadoras a contar con un proyecto de vida y tiempo propio. Para ello, es importante establecer mesas de diálogo entre el sector privado, el público y las autoridades a fin de lograr la conciliación de la vida laboral con la vida privada desde una perspectiva de corresponsabilidad. Trabajaremos también por ampliar licencias de paternidad e incidir en que se distribuya equitativamente la carga de cuidados dentro de las familias.
Superar la crisis de violencia con perspectiva de género
La crisis de violencia que vive nuestro país no tiene precedentes. El número de hombres que han fallecido por muerte violenta rebasa los 35 000 al año y en el caso de las mujeres es alrededor de 3 500 anuales.
La violencia contra las mujeres es particular, ya que está en sus cuerpos, en sus casas, en sus escuelas, en sus trabajos, en el espacio público y en contra de sus familias. En este contexto, la falta de respuesta de las instituciones del Estado es preocupante. Las mujeres sufren violencia sexual, psicológica, emocional, agravada en el contexto de pandemia, sin una política pública clara que las atienda. Además, como madres y abuelas, se han dedicado a buscar a sus familiares ellas mismas, al no haber respuesta de las autoridades. Por otro lado, las mujeres privadas de la libertad continúan sin ser liberadas según lo aprobado por la Ley de Amnistía.
El feminismo plantea una respuesta integral y no punitiva a la crisis de violencia. Desde Aúna nos sumamos a pensar que este país puede estar en paz si logramos la desmilitarización, invertimos en el control de armas y legalizamos las drogas. Asimismo, debemos invertir en justicia restaurativa y reparación del daño.
Necesitamos colocar a las mujeres en el centro para lograr, desde sus necesidades, la eliminación de toda forma de violencia en su territorio y sus comunidades.
La agenda de Aúna es una agenda de derechos. Buscamos ser libres e iguales, con el respeto a cada una de nuestras diferencias. Estamos convencidas que juntas somos más fuertes y que es momento de colocar las necesidades de todas las mujeres en el centro de la agenda política.
Ana Joaquina Ruiz Guerra
Es cofundadora de Aúna y coordinadora para la Ciudad de México de los Diálogos para construir la Agenda Aúna de Transformaciones.