El día de hoy se dio a conocer un anuncio dual por parte de las máximas autoridades que conducen la política económica en el país, el secretario de Hacienda y el gobernador del Banco de México. El anuncio es un alza de 0.5% en la tasa de interés de 3.25% a 3.75% y un recorte en el gasto público por 132 mil millones de pesos; 75.5% de dicho recorte cae sobre Pemex y 25% del mismo sobre la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el gasto del gobierno federal, repartido entre gasto corriente y de inversión.

1

Las implicaciones de ambos anuncios no son triviales y ocurren en un contexto complejo por la volatilidad de la economía internacional y el deterioro de las finanzas públicas por la fuerte disminución en sus ingresos petroleros. El contexto en el que ocurren es el siguiente:

La depreciación del peso está estrechamente vinculada con la caída del precio del petróleo, el escenario de contracción monetaria en Estados Unidos y la turbulencia de las economías emergentes. Esta depreciación de cerca del 42% –cuando se considera el periodo de 2013 a la fecha– hace previsible un eventual traspaso del encarecimiento del dólar a otros precios de la economía y con ello un incremento en la inflación. 

A su vez el clima internacional ha provocado una sobrerreacción y un vuelo a la calidad; es decir, una posible salida de flujos de capitales en dirección de economías que son percibidas como más seguras. 

En este contexto Banxico decidió intervenir en el mercado cambiario con el mecanismo de subasta de dólares, los resultados de esta intervención no fueron exitosos en contener la depreciación y por tanto hoy optaron por cambiar su estrategia. El alza de 0.5% en la tasa de interés es la nueva estrategia que se busca implementar. El objetivo es dual, el primero contener la depreciación del tipo de cambio y prevenir fugas de capitales que presionen más su depreciación y la segunda contener la posible inflación que se pueda derivar del traspaso del tipo de cambio si éste se continua deteriorando.

Por el lado de la política fiscal, el anuncio del recorte tiene implicaciones diferentes. La caída de los precios del petróleo ha llegado a un nivel en el que las coberturas petroleras y la mayor recaudación de impuestos como el IEPS a gasolinas no pueden compensar. De acuerdo a cálculos del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) en distintos escenarios que analizan podría existir una brecha de entre 0.44 y 0.71 puntos del PIB causada por los menores ingresos petroleros y que el recorte de 0.7% del PIB busca atacar. 

Los dos anuncios tienen un efecto contraccionario sobre la economía, una mayor tasa de interés tiene efectos sobre el crédito y la inversión, es una contracción monetaria. Los recortes por su parte disminuirán la demanda agregada en la economía, en suma el efecto de ambos puede implicar una menor tasa de crecimiento para este año. 

Otro efecto que puede resultar poco favorable al desempeño de la economía es el hecho de que los recortes al gasto caen primordialmente sobre Pemex y dada su debilidad actual puede repercutir en la capacidad de Pemex para realizar sus actividades de exploración y producción de forma adecuada; en el mediano y largo plazo limitar su capacidad para competir en el ahora abierto mercado petrolero en México. 

Una pregunta relevante que debe surgir de este anuncio es si dichas medidas son las más adecuadas para hacer frente al clima económico internacional y a los problemas crónicos de las finanzas públicas en el país. Las presiones externas continuaran por el débil desempeño de la economía internacional, hasta el momento no se observan presiones inflacionarias, así que Banxico debe estar especialmente preocupado por la debilidad externa de la economía. 

A su vez vale la pena cuestionar si los recortes a Pemex y CFE son prudentes, en la actualidad México ya tiene un porcentaje de inversión pública que es menor a los niveles registrados en la década de los años treinta y la inversión privada se encuentra estancada. Sin un nivel adecuado de inversión pública es difícil pensar en elevar las tasas de crecimiento económico.

La economía política de los recursos presupuestales muestra que es más fácil recortar la inversión que otras formas de gasto de bajo impacto, o que un planteamiento serio sobre otras formas de tributación que eliminen la dependencia de las finanzas públicas con el  petróleo.  El costo es seguramente una menor tasa de crecimiento para este año y quizá un debilitamiento de la capacidad pare crecer en el futuro. 

Diego Castañeda

Te recomendamos: