La lectura de La Democracia en Tinieblas podría calificarse como un placer si no fuera porque toca varias fibras sensibles de nuestra complicada vida pública. La editorial Cal y Arena nos entrega un nuevo volumen con el trabajo y las reflexiones más recientes de José Woldenberg. No sólo es una lectura pertinente —yo diría que indispensable— para quien se interese por penetrar el acontecer político inmediato de nuestro país. También es amable. Pese a la gravedad de los temas que aborda, se lee con agilidad gracias a una prosa sencilla, directa y sin recovecos.
José Woldenberg es una personalidad poliédrica. Tiene un historial de profesor, investigador, funcionario público, político comprometido y apasionado, analista, y crítico riguroso de la vida política nacional. Quizás es por esa combinación que sus textos reunidos resultan a la vez eruditos, penetrantes y accesibles al lego. De su lectura se obtiene siempre una comprensión mejor y una perspectiva más rica sobre los acontecimientos con los que nos bombardean a diario los medios de comunicación y el persistente chismorreo de las redes sociales.
Este volumen forma parte de lo que es ya una trilogía que gira en torno a la preocupación recurrente de nuestro autor: los ataques que desde la Presidencia de la República están pretendiendo mellar la democracia mexicana y la deriva que nos amenaza día a día con desbaratar las instituciones que tan dificultosamente se han construido durante las últimas décadas para que el país pueda librarse de una vez por todas de los vicios atávicos del presidencialismo autoritario.
Antes de La Democracia en Tinieblas aparecieron en Cal y Arena En Defensa de la Democracia (2019) y Contra el Autoritarismo (2021). Los tres volúmenes en su conjunto dan cuenta detallada de cada uno de los eventos que han ido marcando esta disputa entre autoritarismo y democracia desde que Andrés Manuel López Obrador accedió a la Presidencia en diciembre de 2018. No será extraño que a estos tres libros les sigan otros, completando lo que se está convirtiendo en uno de los registros más pormenorizados y reflexivos de este intento de regresión al hiperpresidencialismo personalista que, como dice Woldenberg, en uno de sus textos, pretende ocultarse bajo un eufemismo: el de la llamada “cuarta transformación”.
La Democracia en Tinieblas está construido en tres partes. La primera se organiza bajo la pregunta “¿Autoritarismo o democracia?”. Es la articulación razonada de un conjunto de textos periodísticos críticos y de análisis de coyunturas precisas del acontecer más inmediato. La segunda está presidida por la advertencia clásica: “Más vale prevenir que lamentar”. Consta de seis escritos casi todos de registro histórico referidos a momentos y temas estelares de los autoritarismos del siglo XX en México y el mundo. Con ellos se iluminan algunas de las amenazas específicas que se ciernen ya sobre nuestro presente y de las que el pasado nos está previniendo, si sabemos escucharlo. La tercera parte, la más amplia, consta de diecinueve cuidadosas reseñas sobre textos que contribuyen a enriquecer la comprensión de los temas que le preocupan a Woldenberg, reseñas que cumplen cabalmente con lo que se esperaría de este género: ser una invitación a que cada quién elija su camino reflexivo y analítico para profundizar en lo que le interese.

Pese a que gira en torno a los actos y los dichos de López Obrador el libro no se ocupa del personaje, ni se distrae en su contemplación. Hay quienes se han interesado en examinar la psicología mesiánica del presidente o en la interpretación de su prédica moral o histórica. Otros se arriesgan a especular sobre sus intenciones o motivaciones políticas ocultas. Otros más procuran —con dificultad, por cierto— ubicar a AMLO en algún sitio del espectro de las corrientes ideológicas de hoy o de ayer. Esas no son las preocupaciones de Woldenberg. Lo suyo en estos textos son las expresiones y decisiones políticas promovidas por el presidente López Obrador desde el podio gubernamental y el deseo de advertir sobre sus consecuencias concretas, en tanto que constituyen amenazas de hecho a la convivencia democrática de hoy y del futuro.
Entre otros, Woldenberg se ocupa de la revisión detallada de temas como la propuesta de eliminar los diputados plurinominales, la de extender el período del presidente de la Suprema Corte de Justicia, el acuerdo presidencial para considerar temas de seguridad nacional la obras públicas del gobierno, los recurrentes ataques al INE y a los miembros de su Consejo y los ataques a la UNAM, para desmenuzar lo que él mismo llama el “autoritarismo en acción”. En el abordaje de cada uno de estos temas, quien se acerque a los textos encontrará una crítica razonada y precisa, y una explicación de los motivos por los que los mexicanos debemos preocuparnos seriamente.
En un apartado sobre el ineludible tema de la pobreza y la desigualdad en nuestro país, Woldenberg pone al descubierto el daño que produce a la vida pública la pretensión de ocultar el deterioro de los niveles de vida de la mayor parte de la población —que se ha revelado recientemente en la propia información oficial— con ese lamentable recurso retórico de que el presidente “tiene otros datos”. Pero nuestro autor está dispuesto a rescatar las escasas señales políticas positivas. A continuación, ahí mismo, se encarga de subrayar, por ser hoy un inusual ejercicio de pluralismo, la relevancia política del esfuerzo del Grupo de Trabajo en materia fiscal encabezado por Alfonso Ramírez Cuéllar en la anterior legislatura que ha sido desdeñado hasta hoy, sin mayores explicaciones, por el partido mayoritario en el Congreso.
Estos textos de Woldenberg tienen un inocultable sentido de combate. No son contemplativos. Los artículos sobre la materia electoral, que le es tan cercana, nos interpelan y, de alguna manera, nos obligan a compartir la pregunta que él se hace: ¿resistirá lo construido en materia electoral? Hay implícito en esas líneas un llamado a defender palmo a palmo a las instituciones surgidas de nuestra larga transición democrática en una suerte de carrera contra el tiempo sexenal.
Al contemplar con cierta distancia el panorama que deja este volumen surge una pregunta: ¿por qué hay personas razonables que no alcanzan a percibir la gravedad de los acontecimientos y la seriedad e inmediatez de las amenazas que se ciernen sobre nuestra democracia? ¿Por qué hay aún quien llega a considerar exageradas las advertencias de Woldenberg? Aventuro algunas respuestas. Es muy posible que el conocimiento insuficiente de la ruta paulatina que siguieron los deplorables autoritarismos del siglo XX, en sus versiones fascista y comunista, dificulte percibir la seriedad de los males que nos acechan. También es probable que no se haya difundido suficientemente la ya amplia literatura que existe sobre la naturaleza y los modos de los nuevos populismos que se expanden en el seno de varias democracias en este siglo XXI.
Pues bien, La democracia en Tinieblas, aporta un conjunto de observaciones, acercamientos y referencias al presente que contribuyen sin duda a llenar ese posible vacío de conocimiento para quienes no son ni pueden ser especialistas, de ahí su valor pedagógico. El ciudadano de cualquier edad que se acerque a este libro sin pretensiones escolares o académicas encontrará en él elementos valiosos para orientarse en el presente y estar armado para interpretarlo. No es un libro de teoría pero aporta los elementos con que los pensadores contribuyen para comprender la vida política real. No es simple periodismo, porque es incisivo y pedagógico, formativo. No es para enterados, es para quien quiera enterarse. No es un libro de saberes cerrados, ofrece una carta de opciones bibliográficas para seguir aprendiendo
Además, pese a su carácter crítico y combativo ayuda a recuperar el sentido del lenguaje y las bases para el diálogo en un momento en que como el mismo Woldenberg dice: “Parece que demasiadas personas están viviendo en un mundo edificado con palabras llamativas, simples y vacías”.
En eso, a mi juicio, consiste su valor.
• José Woldenberg. La Democracia en Tinieblas, Cal y Arena, México, 2022. 257 pp.
Luis Emilio Giménez Cacho
Sociólogo. Es profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y Miembro de la Junta de Gobierno del Instituto de Estudios para la Transición Democrática.
