Un Paquete con muchas expectativas

Ilustración: Víctor Solís

El Paquete Económico del segundo año de gobierno es el que refleja la visión de la Presidencia en turno en México. Esto se debe a que el Paquete del primer año, al ser de transición, suele mantener una fuerte inercia en todos sus elementos. De allí la importancia de conocer el enfoque de la nueva mandataria. El hecho de que la Presidencia de México sea ocupada por primera vez por una mujer, que además es feminista, científica, ambientalista y egresada de una universidad pública, genera enormes expectativas tanto en los mercados como en la población mexicana.

México es un país de grandes contrastes y desafíos complejos. A pesar de ser una potencia en biodiversidad y una de las veinte economías más importantes del mundo; con una posición geopolítica estratégica junto a Estados Unidos, enfrenta graves problemas internos. Entre ellos, destacan la presión sobre sus recursos naturales, el envejecimiento poblacional, la baja inserción laboral remunerada de las mujeres y una gran presencia de empleo informal.

A esto se suman una profunda desigualdad social y económica, y una baja inclusión financiera para personas y empresas. Estos retos se ven agravados por la violencia del crimen organizado, un débil Estado de derecho y una recaudación fiscal insuficiente que limita el acceso a servicios básicos. Todo esto se enmarca en un contexto global adverso, caracterizado por un bajo crecimiento económico, alta inflación subyacente, elevadas tasas de interés y tensiones geopolíticas.

Análisis de ingresos: entre el optimismo y la realidad fiscal

El primer paso es entender la visión reflejada en los Criterios Generales de Política Económica 2026: es importante mantener el optimismo sin caer en la incredulidad. Persisten diferencias notables con las proyecciones de analistas del sector financiero privado: el gobierno estima un crecimiento actualizado a la baja en un rango de 0.5-1.5 % (frente al 0.5 % del sector privado), una inflación actualizada al alza de 3.8 % (frente al 3.97 %) y una tasa de interés revisada a la baja de 7.3 % (frente al 7.24 %).

En esta misma línea, los ingresos presupuestarios se proyectaron al alza, alcanzando el 22.5 % del PIB para 2026. La política tributaria ha acaparado una atención considerable, pues de ella dependen los ingresos tributarios que representan el 67 % de los ingresos públicos. Por fortuna, el nombramiento en la Subsecretaría de Ingresos representa una puerta abierta para retomar la discusión sobre una reforma tributaria, un tema que el Ejecutivo ha pospuesto desde hace tiempo debido a su alto costo político y la compleja negociación que requiere.

Propuestas fiscales específicas

Regulación de plataformas digitales y empleo formal

Durante los próximos meses se verán los resultados del Programa Piloto de Plataformas Digitales. Si bien este programa logró un salto histórico en afiliaciones al IMSS, parece que no todos los inscritos podrán cumplir con el ingreso mensual requerido. Por ello, serán necesarias otras inversiones públicas para crear empleos formales, un sector que parece haber perdido dinamismo. Como consecuencia, se espera que las disposiciones fiscales, tanto en ISR como en IVA, se adecúen a esta nueva regulación laboral.

El actual sistema de salud necesita con urgencia esta inyección de recursos, ya que la inversión en el IMSS es de sólo 2.6 % del PIB, una cifra lejana al 6 % recomendado. El IMSS es la institución que da mayor cobertura a la población y su fortalecimiento es vital, pues la falta de acceso a servicios de salud es la mayor carencia social reportada en la pobreza multidimensional y está directamente ligada al empleo formal del sector privado.

El debate sobre el IEPS

Tampoco se puede pasar por alto la discusión sobre el aumento del IEPS a bebidas azucaradas, tabaco, videojuegos y apuestas en línea. Respecto a los dos primeros, si bien existe un amplio debate sobre la inelasticidad en la demanda, resulta preocupante la ausencia de políticas de salud preventiva. Éstas deberían enfocarse en disminuir la obesidad, la diabetes y enfermedades relacionadas con el tabaquismo. En este ámbito, brillan por su ausencia soluciones a problemas como el costo de la canasta básica, los precios determinados por supermercados con prácticas monopólicas y la falta de espacios verdes y movilidad sostenible.

En cuanto a los videojuegos, aunque se busque desincentivar una cultura que enaltece la violencia, la eficacia de la política de defensa nacional será mucho más relevante que cualquier logro de este impuesto. Las apuestas en línea son un sector de alto riesgo, conocido por años de tratados internacionales sobre Prevención de Lavado de Dinero (PLD). Era de esperarse una armonización fiscal entre los establecimientos físicos y las plataformas virtuales; lo relevante será que la normativa de la CNBV vaya en línea con este eje fiscal.

Comercio exterior y seguridad nacional

Aunque México cuenta con numerosos tratados de libre comercio, en la práctica actúa dentro de bloques económicos, con Norteamérica como el principal desde el TLCAN. La propuesta de imponer aranceles a países sin TLC con México, de acuerdo con las cuotas de la OMC, presenta problemas potenciales. En primer lugar, el nuestro es un país manufacturero, por lo que la decisión final sobre esas 1 400 fracciones arancelarias podría tener un efecto contraproducente en la actividad y el crecimiento económico, afectando la visión a largo plazo del “Plan México”. Además, en el corto plazo, muchos de estos aranceles podrían impactar los precios finales al consumidor, presionando aún más la ya elevada inflación subyacente.

En paralelo, se reivindica la importancia de las cincuenta aduanas del país para la seguridad nacional, ya que previenen el contrabando de drogas y armas. También son cruciales para regular el comercio exterior, proteger a las empresas nacionales de la piratería y asegurar la recaudación de ingresos, una postura oportuna en el momento actual de negociación con nuestro principal socio comercial, Estados Unidos.

Fortalecimiento del sistema financiero

La regulación financiera se ha vuelto más estricta tras las diferentes crisis económicas: exige mayores reservas de capital para hacer frente a eventos atípicos y prioriza la estabilidad del sistema. En México, el mercado bancario está concentrado en entidades de propiedad extranjera, lo que conlleva una consecuente repatriación de utilidades. Esta falta de competencia genera ganancias récord a nivel internacional y obliga a reflexionar sobre cómo retener esos ingresos en el país.

Una solución parcial es la no deducibilidad del 75 % de las aportaciones al IPAB, una medida ya implementada en otros países. Sin embargo, esta acción debería acompañarse de más estudios de competencia económica para nivelar las condiciones frente a la banca nacional, que suele tener mayor inclusión financiera de PyMES, sólo así será elemental para cumplir con el Plan México, enfocado en fortalecer la cadena de valor nacional.

Una novedad, alineada con la Ley Fintech de 2018, es la armonización fiscal de las entidades financieras no bancarias. Esto permitirá fiscalizar cuentas para estimar la capacidad contributiva y aplicar retenciones de ISR e IVA a sus depósitos, de forma similar a una cuenta bancaria tradicional. El reto aquí es evitar que la medida se vuelva regresiva, ya que el mercado objetivo de varias Fintech son personas de los primeros deciles de ingreso, no los más altos.

Una propuesta sorpresiva por su progresividad fue el aumento en la retención de ISR sobre los intereses nominales en el mercado bursátil. Dado que las personas con mayores ingresos son quienes más acceden a estas inversiones, será clave observar cómo se relaciona esta iniciativa con la reforma a la Ley del Mercado de Valores, que busca dinamizar el mercado, incluir a más PyMES y democratizar el perfil del inversionista.

La arquitectura del gasto público y la inversión

El gasto público asciende al 26.1 % del PIB, concentrado sobre todo en bienestar, educación y salud. Es indudable que la transición demográfica nos está alcanzando: el gasto en pensiones representa una proporción cada vez mayor del presupuesto, por lo que generar crecimiento económico es la gran labor de ésta y las próximas presidencias.

Alcanzar dicho potencial de crecimiento depende de que la Población Económicamente Activa (PEA) se inserte en el mercado laboral. Para ello, se requiere un Sistema de Cuidados, que es mucho más que una simple reclasificación en un nuevo Anexo presupuestario (31). Esta medida, sin embargo, es un avance significativo al reconocer la desigualdad en el acceso a pensiones de mujeres que dedicaron su vida laboral al trabajo no remunerado.

Para impulsar el crecimiento económico se necesita inversión, pero tanto la pública como la privada han mostrado una trayectoria descendente. Para romper esa causalidad acumulativa se requieren políticas contracíclicas, y para ello es fundamental la disciplina fiscal, pues sin espacio no hay margen de maniobra. La deuda ha pasado de una proyección del 51.4 al 52.3 % del PIB. Es prioritario no seguir fomentando la dependencia de Pemex y CFE del presupuesto público; por desgracia, hoy se pagan los costos de malas decisiones de gobiernos pasados.

Esta disciplina fiscal enfrenta el fantasma recurrente de la corrupción y el conflicto de intereses de los funcionarios públicos. Sin una garantía de que los ingresos lleguen a su destino en el gasto público, no habrá resultados que nos saquen de la trampa del lento crecimiento y la alta desigualdad.

Sembrar las bases para el futuro

Este Paquete Económico cimienta las bases para una segunda etapa en el sexenio, siempre que se alinee con otras políticas regulatorias. El objetivo es que el mayor poder adquisitivo, fomentado por la disminución de la pobreza extrema, los aumentos salariales y los programas sociales, encuentre un país en condiciones propicias.

Un país con mujeres disponibles para trabajar de manera remunerada y con empresas nacionales formales, industrializadas e incluidas en el sistema financiero. Un país que pueda aprovechar una mayor disponibilidad de energía a mejores precios y que utilice la infraestructura mejorada para fortalecer tanto el mercado interno como su competitividad en el exterior.

Hoy es tiempo de sembrar, mañana de cosechar.

Aranxa Sánchez

Experta en Finanzas Sostenibles, economista por la UNAM con especialidad en economía ambiental y cofundadora de #MenstruaciónDignaMéxico.

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Publicado en: Economía, Vida pública