Una agenda para mejorar al futbol

Según el poeta y ensayista mexicano Alfonso Reyes —creador de instituciones como El Colegio de México y El Colegio Nacional— los hechos que a principios del siglo XX él encontraba amontonados en las páginas de los periódicos solían ser en su mayoría “hechos brutos”, es decir, hechos cuya fuerza comunicativa se agotaba dentro de los contornos de su narración. Pero simultáneamente Reyes advertía que la prensa de aquella época también daba cabida, aunque en menor medida, a otro tipo de hechos, a los que él llamaba “hechos expresivos”, caracterizados porque su sola descripción revela o al menos da la pista de fenómenos no tan visibles y de importancia. 

A pesar de que la prensa informara de algunos hechos expresivos, Reyes se dolía de que los redactores de esas informaciones no aventuraran una interpretación acerca de aquello que relataban, que no fueran más allá. En las notas periodísticas de su tiempo Reyes encontraba “poca o ninguna apreciación”. Para el ‘Regiomontano Universal’, el diario quedaba reducido a “sonaja de los hechos”, circunscrita su “misión” a “aturdir con la información”.

Estoy seguro de que, si hoy viviera, el autor del poema “Sol de Monterrey” coincidiría en que la prensa sobre futbol del presente, en todo el mundo y muy subrayadamente en México, está convertida en “sonaja” de una apabullante cantidad de hechos: marcadores, rumores de traspasos, fichajes consumados, declaraciones, anécdotas, infidencias de vestidor, chismerío burdo. Lo sigo porque Reyes llegó a escribir acerca de la prensa sobre futbol que le tocó leer, particularmente de la inglesa. Y por eso no me extrañaría que, de seguir entre nosotros, dedicara unas líneas a una fuente de información como el futbol, que acapara tantos titulares. Y creo que, tal como lo hizo en su momento, lamentaría por igual aquello que detectó en su tiempo respecto de la prensa mexicana en general: que no se concede, salvo de modo marginal, espacio a piezas periodísticas que hagan pensar, y en particular, en cuanto a lo que nos atañe: pensar sobre lo que daña al futbol, sobre lo que atenta contra su preservación como disfrute colectivo.

Como si hubiera sido escrito para levantarle el ánimo tanto a un hipotético Reyes de la actualidad como a quienes esperamos leer reflexiones lúcidas acerca de la alarmante deriva hipercomercial y de los intentos de utilización con fines de manipulación política que degradan al futbol contemporáneo, acaba de publicarse el libro Otro futbol es posible, de la coautoría de la periodista chilanga Paulina Chavira Mendoza y del jurista regiomontano —para orgullo de Reyes— Juan Jesús Garza Onofre, disponible en librerías bajo el sello editorial Taurus.

Presentado con éxito recién el sábado 25 de abril en el marco de la Feria del Libro y de la Rosa que organiza la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el Centro Cultural de su Campus Central, Otro futbol es posible es un libro dividido en dos partes: la primera enlista y desarrolla algunos focos de preocupación que aquejan al futbol de nuestros días, mientras que la segunda ofrece una decena de propuestas que apuntan a revertir, o al menos paliar, la incidencia de esos rasgos nocivos, bajo la convicción de que los que verdaderamente queremos al futbol no debemos ser indiferentes ni mucho menos reproducir de manera inercial, como si se tratara de algo inconmovible, todo aquello que lejos de enaltecer al futbol termina por envilecerlo.

Violencia en los estadios; xenofobia, racismo y homofobia; desigualdades injustificadas y corrupción, son algunos de los temas sobre los que Chavira Mendoza y Garza Onofre llaman nuestra atención. Y lo hacen con el tino periodístico de la oportunidad, que no del oportunismo, la víspera del mundial varonil de este 2026, que tendrá por sedes parciales del certamen a tres ciudades mexicanas: Guadalajara, Monterrey y la capital de la república.

Paulina, quien fuera editora de The New York Times en español, y Juan Jesús, investigador adscrito al Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y profesor de su Facultad de Derecho, no escriben desde la ingenuidad de creer que basta formular un racimo de buenos propósitos para que el futbol entre en profilaxis. Por el contrario, hacen explícito que son “realistas” y que, en consecuencia, pretenden que las reflexiones contenidas en Otro futbol es posible “de verdad puedan servir para transformar, aunque sea gradualmente, la forma en que jugamos, miramos, narramos y vivimos este deporte”. 

No dudo en afirmar que este libro de Paulina —seguidora entusiasta de todos los equipos femeniles— y Juan Jesús —hincha irredento de los Tigres de la Universidad de su natal Nuevo León— desde su estructura temática ofrece una auténtica agenda, una hoja de ruta que bien puede servir como arranque para articular tareas que contribuyan a tener un mejor futbol. Porque otro futbol, librado de algunos lastres que actualmente lo lastiman, es posible.

Farid Barquet Climent

Abogado, escritor y profesor universitario mexicano

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Publicado en: Deportes

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