Si se incluyen los datos omitidos de los primeros años después de la Segunda Guerra Mundial, ahí podemos ver que hubieron países con altos niveles de deuda y razonables tazas de crecimiento, lo cual descarta totalmente la hipótesis de que países con deudas superiores al 90% de su PIB tienen tasas de crecimiento dramáticamente inferiores al resto.
Por último, y más importante, según un reporte del Instituto Nacional de Salud Pública, a tan sólo catorce meses después de la aplicación de la ley de protección a no fumadores en el DF, se redujeron en 10.6% las muertes por infarto agudo al miocardo entre personas de 30 y 74 años y se redujo 19.8% la hospitalización por la misma causa.
Ahora bien, las modificaciones no implica ni llevar a cero el subsidio, ni dejar de otorgar beneficios a los grupos vulnerables (que la ley demanda), ni eliminar las transferencias anuales al metro; puesto que generan un beneficio social.
En su conjunto, esto hace que la economía mexicana no parezca un buen lugar para invertir pues se trata de una economía emergente (lo cual ya entraña cierto riesgo) que parece estar desacelerándose y cuyo sector más dinámico, las exportaciones, depende de las economías que actualmente no crecen (por lo que hay bajas perspectivas de obtener ganancias pronto).
Aquí aprovechamos para mostrar la evolución de algunos datos agregados económicos y de homicidios, comparados con México, simplemente para tratar de imaginar mejor qué alternativas deseables y indeseables se pueden ver pese a la miopía implícita en ellos.
En su discurso Carstens advierte que una de las lecciones de la crisis económica de los últimos años es que el optimismo permanente no permite ver los “asesinos silenciosos” que existen en los sistemas financieros.
En México desgraciadamente se ha adoptado el mismo camino de opacidad y exclusión. Por un lado, la SE informó al Senado y difundió en un comunicado de prensa respecto de la última ronda de negociaciones en Nueva Zelanda, la creación de un mecanismo denominado “cuarto de junto” con el objeto de “estrechar las consultas a nivel técnico para puntualizar intereses y/o sensibilidades de los sectores involucrados”.
Para enfrentar la ortodoxia económica, Hirschman hizo un esfuerzo por entender e imitar a otros pensadores que razonaban en contra del status quo. De aquél esfuerzo surgieron sus libros más cercanos a la filosofía política, como Salida, Voz y Lealtad .
Como puede verse, el genio del algoritmo de Gale-Shapley combinado con el genio de Al Roth para identificar y aplicar un mecanismo de asignación en distintos contextos prácticos es algo que ha tenido y seguramente tendrá implicaciones importantes en la vida real. Por ello, considero que se trata de un premio muy merecido para estos dos académicos norteamericanos. ¡Enhorabuena!
Tanta es la ineficiencia que es imposible catalogar la ley como “pro-empleado” o “pro-empresa”. La ley actual deja a muchos trabajadores totalmente desprotegidos y quiebra muchas empresas. La ley actual no le conviene a nadie, con la posible excepción de los abogados laborales